domingo, 7 de julio de 2013

MÍO Y SOLO MÍO



Irascible necesidad de querer arrancarte la ropa,
Despojarme del mundo y  sus conflictos para enraizarme en el tuyo,
Desprenderte despacio de todo salvo la piel,
Agitado tus mareas hasta causar torbellinos
Iracundos de tempestad lasciva y desquiciada.

Ingratitud de Dios por tenernos aquí,
Llamándote con el vaivén erótico de mis caderas,
De a poco, serena, tranquila, sensual,
Y tú, quieto mordisqueando el límite de lo sano
Y el deseo condensado en el bajo vientre.

Imagina mi voz gimiendo tu nombre,
Imagíname en cueros bailando solo para ti,
Imagíname torturándote con mis unas en tu espalda,
Expandiendo mis fronteras en las tuyas de noche,
E imagíname sudorosa descansando en tu pecho ¿No te apetece?

A toda hora, en todo momento únicamente el cuerpo,
Y la sangre en júbilo por la rebelión del sexo,
Contra el mundo, en soledad, de día, de noche,
No importa, tú y yo en mi cama,
Desordenándolo todo, sin rastro de cabales.


Amalgámate en mis colores al rojo vivo,
Duérmete acomodado en mi boca,
Acorrálame contra la pared como si de algo me inculparas
Y enséñame que la vida recién comienza bajo el ombligo
Justo donde el pantalón se vuelve estorboso y carcelero

Quítame la indumentaria con los ojos fulgurosos,
De anhelos y maldad condensada, bohemia y deseo.
Ven al abismo taciturno del ruedo de las sábanas
Trasgredidas de decrepitud y cansancio exacerbado
Y quedémonos para siempre prendidos por las caderas.

Busca caminos nuevos dibujados en mi piel,
Ahoga mi respiración y exhórtame  a morir  prematuramente,
Fatigada de tanto amor, de tanta locura junta, pero junto a ti,
Liberando a los demonios danzantes  que condenan mi  esencia
Por desearte más que al cielo y su expiación,
Añorándote tanto por tanto tiempo en las garras de una cercanía lisonjera.

No quiero nada más que no sea tu costado por lecho,
Tu respiración entrecortada por suspiros divinos de resurrección,
El calor atosigante de tu piel en contacto íntimo con la mía,
La desnudez pura fusionada con nosotros.
No quiero más que ser rehén tuya perpetuamente. .





Quiero que abunde la oscuridad para tenerte por mío,
Arrimado en mis brazos, temblando por el miedo,
De que la verdad no sea sino un sueño alocado con extensiones bizarras.
Mío y sólo mío, como siempre debió haber sido,
En vez de gastar los años asechándonos desde las sombras.

Mío y sólo mío, tus ojos azules, tu boca satírica,
Tu espalda imponente y ese cuello elegante, cáliz de mis desdichas,
Mío y sólo mío, a secas, a solas, los dos,
Sin tiempo,  sin personas,  sin ropa, sin pudores infantiles,
Mío y sólo mío, rendido ante mis poderes.




ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

lunes, 10 de junio de 2013

A PROPÓSITO DE TU NOMBRE



Tengo ganas de un beso con sabor a café helado,
 Deseos de un abrazo apretado,
                                                Una palabra al oído susurrada.                  
Quiero dejar de saber de todo y  nada.

Tengo ganas de una canción de amor dedicada,
Añoranzas locas de una caricia delicada,
Ganar la conquista de corazones de difícil terreno,
 Y dejar que florezca un amor pleno.

Tengo ganas de contar las estrellas en tus ojos serenos,
Esperanzas de revivir los besos primeros,
 Vivirlos como es debido y borrar los posteriores,
Y  permitir que  reconstruyas recuerdos mejores.

Tengo ganas de ver el día correr  y te traiga enseguida,
Reparar lo que hice mal según mi conciencia perseguida,
Devolver el tiempo y enamorarte como corresponde,

 Porque mis ansias sólo ante ti, responden. 


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 

martes, 23 de abril de 2013

LLANTO PERDIDO



¿Dónde estás?
¿Quién eres, amor?
¿Tiene tu nombre rostro conocido?
¿Sabré reconocerte entre la ceniza?

¿Por qué tardas tanto en llegar?
¿Qué te entretiene lejos de mi falda?
¿Me haré vieja esperando?
¿Llegarás al amanecer?

¿Te llevarás el frío de mi piel?
¿Traerás primaveras eróticas?
¿Hay algo más allá del vacío?
¿Y si muero y no apareces?

¿Existes siquiera?
¿De qué color son tus ojos?
¿Y a qué saben tus mordiscos?
¿Se retorcerá el Diablo en su tumba perpetua?

¿Amaste antes de venir por mí?
¿Y si tú no me reconoces al pasar?
¿Te conozco acaso?
¿Temblará en un par de horas?

¿Y si bailamos mientras tanto?
¿Y si el vino ayuda?
¿Cuántos suspiros tengo que expeler aún?
¿Importa acaso, que te escriba?

¿Habrá catástrofe esta noche?
¿Y si envenenamos a la noche en lascivia?
¿Se detendrá el hambre de besos?
¿Dormiré en tus brazos?

¿A que huele tu cuello?
¿A qué saben tus aromas?
¿Será mía tu perdición?
¿Dejará de doler mi pecho?

¿Hay victoria para mí, si me congelo?
¿Hay batallas que luchar por conseguirte?
¿A quién debo matar?
¿Quieres que lo haga sufrir?



¿Puedes ser más perfecto de lo que espero?
¿Serán tus manos garridas?
¿Una taza de café con limón?
¿Caricias con gusto a menta ahumada?

¿Cicatrices, cenizas, cenicienta, sin príncipe?
¿Príncipes sin corona, corona sin reino?
¿Reino sin castillo, castillo sin romance?
¿Romance sin amor, amor sin nosotros?

¿Futuro sombrío sin el candil de tus ojos?
¿Y si a mis ojos son ciegos los tuyos?
¿Palabras, versos, bostezos, cansancio?
¿Dónde vienes?

¿Por qué demoras tanto?
¿Por qué las fuerzas flaquean los miércoles?
¿Traerás flores o serenatas?
¿Y si mejor traes nada?

¿Te duelen los labios, tanto como a mí?
¿Me extrañas de vez en cuando?
¿Aparezco en tus sueños febriles?
¿Te gustaría que yo emprendiera rumbo de colisión?

¿Alguien te dijo que soy sirena?
¿Bruja, doctora, asesina?
¿Amante, doncella, gitana?
¿Gigante, pequeña, peligrosa?


¿Qué necesitas de mí?
¿Y si no lo encuentras?
¿Habrá desesperación si titubeo?
¿Y si Dios se opone?

¿Viene roto tu corazón?
¿Lo podré sanar con cirugía o cirugía de lisonjas?
¿Quieres que lo sane, primeramente?
¿Y si mueres en pabellón?

¿Entiendes lo que digo, o cambio de idioma?
¿lo sé o debo aprenderlo?
¿Me enseñas?
¿Ya empecé a hablar estupideces?

¿Te rendirás a mis palpitaciones?
¿O debo conquistar tus flotas?
¿Traes ejércitos de barro?
¿Atacarás cuando todo este oscuro?

¿Tienes ganas de jugar a las escondidas?
¿Cuánto tiempo más demorarás?
¿Y si me voy a dormir por hoy?
¿Te presentarás en las tinieblas?

¿Y si el ruido desaparece, oiré tu voz?
¿Contestarás a mis gemidos?
¿Cantas algo para aturdirme?
¿Regocijarás mi alma indemne?

¿Se acabará el mundo?
¿Llegarás antes de eso?
¿Tú destruirás el mío?

¿Tendré mi final de cuento?


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

MURIERON LAS SIRENAS


Hay tanta belleza desplegada frente a mis ojos, kilómetros infinitos de mar turquesa, caravanas multicolores de peces que flotan por la rivera de la costa y la brisa de juventud que viene a tocar mi hombro preguntándome el porqué de la amargura que se amalgama en mis ojos cansados por falta de un sueño tranquilo o a quien dedicarle mis quimeras sin miedo al rechazo pueril de cualquier que los ocupe por tiempo contado. Tanta vida percibida bajo mis pies descalzos, y sin embargo  se congelan en la espera intermitente de que al volver a casa, mi suerte haya cambiado de la tierra a la luna dos veces, ida y vuelta, por un acto de magia o mera redención de la cantidad de pecados que cargo sobre mi espalda; tanta energía me regala el sol que me es imposible no devolverle a cambio una sonrisa por tratar de levantarme el ánimo, aunque sea inútil, porque me falta algo, pese a que lo tengo todo.
Me falta la candidez de un amor tierno que me acompañe justo ahora, en vez de estar escribiendo lo que me condena.
Veo tantas cosas hermosas y ninguna de ellas consigue sacar de mis pensamientos ese par de ojos verdes que nunca parpadean, que me observan desde las sombras, como si yo fuera la presa de un cazador oculto tras muros de concreto y a 10.00 kilómetros de distancia de mi cuello, porque lo único que espero es que clave en él sus colmillos feroces o que lo llene de besos dulces de principio a polo, pero no, nada, y vacío y la brisa que afana en recordarme que todavía quedan muchos años por vivir para sufrir tanto, en tan poco tiempo y por tan poco a secas.
Solo la melodía intermitente de la canción mas triste que se me puede ocurrir ocupo el lugar del sonido de las olas y veo los cadáveres de las sirenas salir a la superficie, mutiladas, exangües y a todas les arrancaron el corazón. ¿Moriré yo así? ¿Sin corazón?
Las veo florar hacia el horizonte donde se camuflan con los arreboles dibujados al atardecer y justo en el limbo entre la cordura y realidad, entre cielo y mar, vuelven a la vida y nadan en contra, evitando desbarrancarse hacia las aguas de la ultratumba, luchando por poder vivir lo que les restaba, cambiando su expresión de muerte por desesperación y desgarro ¿Por qué, si se les ofrece una segunda oportunidad tienen a la parca asechándole las aletas?...
Vuelven a morir, pese a todo, porque les faltaba el corazón.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 

sábado, 16 de marzo de 2013

FRENTE A MIL PREGUNTAS









¿Cómo me doy cuenta antes de empezar a quererlo?
¿Qué pasa si no me quiere de la forma que quiero? ¿Indiferente?
¿Qué debo hacer para ahora poseerlo?
¿Por qué trato de provocar una atracción en un lapsus absurdo e inherente?

¿Por qué las canciones toman un gusto agridulce
y vislumbro entre los versos rasgos de su tez
el calor de su pecho y el color de sus ojos dulces,
su sonrisa perenne con connotaciones de desfachatez?

¿Quién inventó los autótrofos sentimientos?
¿Qué hago para volverlo a besar?
¿Dónde apuntalo los cimientos
del amor que estoy tratando de crear?

¿Será suficiente ser como soy, o procuro a otra
para de una mirada volverlo loco?
¿Y si no sirve y el corazón me descostra?
¿Gano algo o pierdo nada y poco?


¿Y si pido a algún santo un amor de invierno?
¿Llegará éste, el próximo, ya llegó?
¿Tendré entonces, de sus ansias, el gobierno?
¿O cierros los ojos y seré yo la que perdió?

¿Quién lo dejó entrar en mi mente?
¿A qué hora, en qué lugar lo encontré?
¿Se quedará un rato o para siempre?
¿Cuándo dejé de preguntar por qué?

¿Quién me dice cuántas decepciones llevo?
¿Las puedo cambiar por una tarde a su lado de nuevo?
¡Díganme! ¡Díganme! ¡Qué de angustia me muero!
¡Y si él lo quiere, mi vida le entrego!

¿Cuántas veces he dicho su nombre?
¿He soñado con él en algún momento?
¿Será acaso quien mis sueños asombre?
¿Se avecina un futuro sin argumento?




¿Por qué no añoro a los que por mí desesperan
y lo deseo a él aunque mi conciencia no quiera?
¿Algo mejor si lo olvido, me espera,
o en el índigo de su cara, mi porvenir se quema?

¿Servirá la magia para que él me amara,
o es sólo una excusa lacerante y ecuánime?
¿Y si mis labios confiesan y mi destino cambiara
del cielo a la tierra por un cariño unánime?

¿Qué hago, qué digo, cómo le hablo?
¿Ahora, mañana, jamás, hoy?
¿Y si voy sin planes y conversación entablo?
¡Mírame amor mío, que a tu lado estoy!








ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER

60 COSAS SOBRE MÍ


1. Me encanta escribir
2. odio matemáticas
3. Me enamoro fácilmente
4. no me gustan las habas, pero hay que comerlas
5. me carga la gente en masa
6. mi color favorito es el azul
7. me gusta cantar
8. adoro bailar hasta que ya no puedo más
9. mojitos y margaritas!!!!
10. rezo en las noches
11. no voy a misa, excepto 3 veces al año
12. me siento en casa, cuando estoy en la playa
13. mi lugar favorito en el mundo es Pichilemu
14. de vez en cuando lloro
15. me dan pánico las arañas!!!!!!!!!!
16. tengo conflictos conmigo misma
17. amo, por sobre todo, a mi familia.
18. los mejores años de mi vida, fueron en el liceo!!!!!!!!!!!1
19. adoro soñar despierta
20. cuando hay luna llena, paso horas mirando por la ventana el cielo
21. todavía voy a todos lados con tacos xD
22. sueño frustrado??? ninguno, todos son posibles
23. no se hacer panqueques ni queques xd
24. lo mejor: tarde de canciones con doritos y las amigas!!!
25. me gusta estudiar, pero derepente, hay cosas mejores que hacer
26. mi opus magnum a futuro, es tener un viña
27. quiero ser somelier
28. cada día estoy más enamorada de mi carrera
29. no llueve pero gotea xD
30. un tango, en la playa, a las ocho, viendo caer el sol!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (L)
31. tengo que ir a italia algún día
32. quiero ser política xD, no seré la primera mujer presidenta, pero si la primera que se tome al país por la fuerza xD
33. quiero aprender a hablar alemán
34. detesto las mentiras!!!!!!
35. perdonar es de Dios
36. tengo una colección de sombreros!
37. tengo un hijo: mi gato Adolfo!!!!!!
38. Encontré mi lugar en el mundo
39. nunca seré gásfiter xD
40. adoro las manzanas asadas
41. soy fanática de los comics de marvell
42. "mejores tiempos tuve, mejores tiempos tendré"
43. he escrito dos libros
44. siempre hay tiempo para una taza de café bien conversada
45. no soy de demostrar cariño públicamente
46. me da miedo el cuco
47. creo que soy algo idiota
48. ambiciosa.... pero en tratamiento xD
49. compradora compulsiva con cosas que son para la casa
50. siempre quise tener un cepillo de pelo de plata
52. mi pelicula favorita es la sirenita
53. secretamente amaba a principe Erick
54. amo a mi hermano por sobre todas las cosas, creo que no tenerlo cerca es lo más difícil de vivir sola
55. tengo un lugar secreto para guardar mis cosas personales
56. cuando no puedo dormir...cuento ovejas xD
57. rara vez pongo atención en clases xD
58. me gustaría volver a tener 5 años
59. a veces, no me creo el cuento
60. soy un gato jugando al ratón.

¡DECIDE!

¿Decir o callar? ¡Decide, mujer decide! ¡Deja de soltar suspiros inoportunos y controla el movimiento de tus manos para que no tiemblen sin tener excusa! ...¿Decir o callar? Es lo único que inunda mi mente a estas alturas del día, hasta que vi cruzar la sombra de quien provoca todo esto, bajo el sol de media tarde, el más sofocante desde tiempos inmemoriales, para un día de Septiembre.
¿Por qué tiemblo?  Y sin darme cuenta los arreboles de la sangre tomaba por sorpresa mis mejillas, y el pulso del corazón ya no lo era más.... no existía....
¿Decir o callar? No lo sé, pero seguiré escribiendo para ver si aclaro mi mente, o para saber qué es lo que pasa con ella, que juró no volver a repetir lo mismo, mas faltó a su palabra, la condenada....
¿Decir o callar?...... Lancé una moneda: Si sale cara digo, si no, silencio. Veamos qué pasa: Cara ¡Desgracia mía!
¿Decir? Sí decir, no sé por qué, no se cuándo, no sé la razón, pero tú me gustas..

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 

viernes, 8 de marzo de 2013

PORQUE TE AMO


Hay conflicto entre corazón y mente,
Un punto de inflexión en la enfermedad
Con rumbo indeciso hacia la incertidumbre,
Amalgama intermitente entre amor y obediencia.

Demonios taciturnos persiguen sedientos
Los vestigios milenarios del deseo congelado,
Despertando lugares como volcanes dormidos
En la resurrección tardía de un romance olvidado.

Hay candados oxidados que atan a la cordura,
Impidiendo compensar la necesidad de caricias,
Inviernos infinitos, con nevadas invisibles
Que congelan los dedos antes de emprender camino.

Un millón de razones para sentar cabeza,
Un millón de besos esperando ser robados,
Las ganas terribles de volver a aquellos brazos
Y sentir que el tiempo en sus labios se ha detenido.




La muerte ronda mis pasos ligeros como plomo,
Y el mundo confabula para hacerme enloquecer,
Pues todos tienen algo que decir sobre lo que quiero,
Sin preguntar antes si yo se los he pedido.

Truenos escapan de mis ojos cuando lo miro,
Y las mareas se apaciguan cuando me habla,
Sin embargo, cuando anoche se levantan remolinos
Que oscurecen mi mirada, llenándola de bruma.

Me pierdo si no camino de su mano,
Y los demonios juguetean en mis hombros cansados,
Burlándose por mi perpetua condición de soledad crónica,
Por ser tan tonta al oír las marañas de las sirenas.

Ya no hay diferencia entre el día y la noche,
Todo es gris excepto esos ojos candiles,
Muerte, desesperación, expiación y vacío
Toman el espacio que habitó su cuerpo.

Pese a todo lo que ya he dicho,
No hay forma de encontrarlo tranquilo,
Pues nunca debió haber historia entre nosotros,

Al pertenecer a universos distintos.

jueves, 7 de marzo de 2013

EL HOMBRE EN LA LUNA.



¿Cómo puedo deshacerme de algo que ni siquiera existe? ¿Cómo logro vaciar mi cabeza de mentiras pesadas que extinguen mi aliento?
¿Puedo arrepentirme de mis arrepentimientos?
¿Voy a volver a despertar sin cansancio o irá acumulándose sobre mis parpados hasta que ya no los vuelva a abrir?
¿Cuál es mi último deseo? ¿Tengo uno?

¿Volverán mis labios a estremecerse con el contacto cálido de una saliva dulce y tierna?
¿Estoy orgullosa de mí, del mundo, de lo que se espera que sea?
¿Quién contestará a todas mis preguntas?
¿Los amores son tan volátiles como mi voluntad y las promesas de tiempo mejores que sólo parecen empeorar con el correr de mis latidos?

¿Mi inocencia continúa como la recuerdo?
¿El otoño se acerca a mi piel, amenazando con escaras de resquebrajos marrones tan punzantes como dagas de diamantes sobre mi corazón de alcaucil?
¿Será todo lo que deseo mío? ¿Incluido él?
¿Cuándo llegará a mi lado?

¿Cubrirá mi espalda ésta noche para que ya no sienta frío y besará mi frente antes de dormir?
¿Callará a los perros de la conciencia tras largos paseos en los montes incipientes de lasciva decrepitud?
¿Todavía falta mucho para que el insomnio se aleje de mi estera?
¿Por qué ha vuelto a temblar la tierra?

¿Pasos gigantes de apoderan de mi trono, asciendo mi corona y mi cintura por los aires,  para caer desplomados sobre colchas de margaritas en botón?
¿Tengo la edad suficiente para pensar en lo que pienso?
¿Será el mundo muy grande? ¿Será muy pequeño?
¿Un montón de laberintos sin salida ni entrada, ni paredes, ni recompensa?

¿Alumbrará la luna mis albores matutinos?
¿Me bañará el rocío con polvo de hadas para volar a Nunca Jamás?
¿Continuaré Cenicienta limpiado pisos?
¿Por qué el Rey no ha convocado a las casaderas a un baile?

¿Por qué veo figuras con ojos verdes y manos de magnolias con apellido extranjero por todos lados?
¿Se llama como recuerdo conocerlo? ¿Es el mismo que me quitaron?
¿Tiene él la juventud arrebatada?
¿Dejaré de sentir dolor?

¿Dejaré de amar a quien no está?
¿Cicatrizarán mis sueños y Morfeo se acordará de que tenemos amistad?
¿Llegaré a vivir en sus brazos?

¿Habitará el hombre en Marte?

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

DUQUESA DE ORLEANS.


Extraño el fervor de unos besos inexpertos,
Los temblores de las caricias siniestras,
Las noches en vilo  buscando en el silencio las incoherencias
Concebidas por la fiebre de la bohemia…

Hay escases de sentimientos románticos en este corazón de piedra,
Vedado de por vida ante el amor lacerante
Que corroe a tantos sin que lo haga en sus ataduras,
Eternamente oxidadas de miedos taciturnos.

Hay hambruna de locura en mis almohadas
Que han dejado partir los matices de sus cabellos hacia el espacio,
Cuando ya mis latidos comienzan a quejarse de dolor
Por falta de cura o doctor que lo trate.

Extraño el roce sereno de las narices
Movidas por la nada a la continua proliferación juguetona,
Y las manos perdiendo sus límites
En la mezcolanza de dedos azarosos enredados porque sí.

Las conversaciones distantes transmitidas
En oníricos cánticos hacia donde estaría él: muy lejos de mí.
O las sonrisas mimetizadas con amenazas de conquista de repúblicas inventas
En la geografía de un cuerpo en letargo prematuro…

Extraño el revoloteo de gorriones en mi estómago
Al saberlo mío y próximo, inminente y apartado
Real y tan precioso, ángel y endemoniado,
El color impactante de sus ojos en la mañana.

Extraño las notas endémicas de amargura en sus lágrimas traslucidas,
Los versos inspirados en lo que él provocaba en mis entrañas,
Cuando cruza un rayo eléctrico por mi piel al despedirse,
Y el vaivén de nostalgia que aparece hasta volverlo a ver.

Llamarlo cuando el colapso empieza a cobrar víctimas.
Y es necesario escuchar el soporte centinela de quien guía mis pasos,
El susurro erotizado al pronunciar  mi nombre con el saludo matutino
Y las caminatas sordomudas desde el trabajo al taxi.

Extraño la recopilación de mis reencarnaciones pasadas
Y todo el encanto que acumulé al vivirlas.
La inocencia de la infancia primera, esa juventud
Que me arrebataron al nacer.

Esas respiraciones que la angustia me hizo perder,
Las inacabables noches  de vigilia penumbrosa,
Al extrañar su presencia gallarda,
En mí costado desprotegido…

Hoy soy solo una doncella sin galán ni escolta. 




ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER. 

ERA LO MÁS PARECIDO...


Debió haber visto el cielo esta tarde porque no hay manera de que mis palabras mundanas sean capaces de retratar la gloria de las luces desintegrando caravanas de arabescos condensados en la culmine de las montañas, en el preciso instante en que el sol se lanzaba al vacío, flagelando la virginidad diabólica del mirador divino… Las almas fueron robadas porque seguían el camino con cánticos sensuales.  Las nubes hacían el amor por primera vez al atardecer,  festejando la muerte del día como tributo a las vicisitudes nocturnas de las que serían víctimas fatales, ya de antemano.
Nada en el mundo era tan puro y tan cargado de maldad que las figuras exquisitas mezclándose en la concepción recíproca de lágrimas empolvadas y el desgravamen funerario del tiempo que ya se vivió.
Era lo más cercano a la perfección y lo hubiese sido si es que hubiese perdurado intacto para siempre, para verlo hasta el hastío de mis ojos y la memorización de detalles andróminos, que  con el tiempo, hubiera sido inevitable.
Simplemente parecía el hálito de Dios expulsado en un bostezo prematuro de lasciva magnificencia.
Era lo más cercano a mi príncipe azul… 





ESCRITO POR:  FRANCISCA KITTSTEINER.

martes, 5 de marzo de 2013

MUERTE, RESURRECCIÓN Y PECADO






Entre corazones destrozados salió el sol,
Y el mundo fue hermoso,
Como el amanecer temprano del deseo
Y la necesidad inconsecuente de libertad y amor.

Soplaban caravanas de música exquisita,
Que secaban el trayecto de sus lágrimas
Traviesas, vergonzosas, desquiciadas, dolorosas.
Llanto perenne del oscuro secreto prohibido.

Y había muerte en todos lados,
Destrucción por cantidades industriales,
Mas, el palpitar errante de la muerte,
Continuaba guiando sus pasos hacia el vacío.


Muerte, resurrección y pecado…


Se entonaban coros de ángeles endemoniados
Y versos concebidos en lo irremediable del fracaso,
Amor entre carroña y ceniza,
Que pedía a gritos su expiación tardía.

Saludó la mañana y las estrellas dejaron de alumbrar,
Mientras los caballos salvajes corrían sin rumbo
Como los labios de ella en una abrupta colisión
Camino, simplemente a los que nunca debió besar.

Y el polvo seco tomó forma conocida,
Levantando arabescos de ilusiones desmembradas,
Y hubo luz, luz de esos ojos funestos
Que alguna vez le robaron la razón.


Muerte, resurrección y pecado…


Entonces se firmó la guerra,
Ella vistió su armadura y atacó.
Los ríos de sangre devastaron la tierra,
Y esa intermitente luz de un momento a otro, se apagó.

Ya no habría más puntos suspensivos,
La causa de sus desdichas estaba extinta,
Y por fin una  batalla ganada, batalla amarga,
Amarga victoria, victoria sin sentido. ..


Volaron los cuervos sobre los cadáveres esparcidos,
Sacándoles los ojos para que no pudieran ver
El desfile de armamentos más pobre que ha existido
Tras ganar una guerra que se debía perder.

Ella lloró todavía una eternidad,
Y nunca se volvieron a levantar los corazones caídos,
Arrastrados hacia lo incierto por ser sensatos
Cuando la sensatez nunca fue más innecesaria.

Había tristeza en su mirada obsoleta,
Sequía por todo su cuerpo con resquebrajos de heridas.
Dolor, hambre, desesperación, deseo,
Y tumbas de besos erosionadas por el tiempo.

Muerte, resurrección y pecado…



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER. 



miércoles, 6 de febrero de 2013

POR

Por verte sonreír, mi felicidad
Por escucharte hablar, las palabras,
Por sentirte respirar, el aire,
Por simplemente verte, mis ojos.

Por tocar tu mano, mis manos,
Por tenerte un día, mi vida,
Por esconderte en mis brazos, mi libertad completa,
Por escribir tu nombre, mi arte.

Por que me sueñes, mis fantasías,
Por una noche, los amaneceres
Por una conversación, mi voz y su eco resonante.
Por una historia, mis recuerdos.

Por ti, todo lo que tengo,
Por una mirada tuya, los paisajes,
Por un beso, mi rendición inminente,
Por una palabra tuya, mi corazón inocente.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

 
© Francisca Kittsteiner, 2008 - 2009.
- Franykityzado por Klaus, ©2009.