martes, 23 de abril de 2013

LLANTO PERDIDO



¿Dónde estás?
¿Quién eres, amor?
¿Tiene tu nombre rostro conocido?
¿Sabré reconocerte entre la ceniza?

¿Por qué tardas tanto en llegar?
¿Qué te entretiene lejos de mi falda?
¿Me haré vieja esperando?
¿Llegarás al amanecer?

¿Te llevarás el frío de mi piel?
¿Traerás primaveras eróticas?
¿Hay algo más allá del vacío?
¿Y si muero y no apareces?

¿Existes siquiera?
¿De qué color son tus ojos?
¿Y a qué saben tus mordiscos?
¿Se retorcerá el Diablo en su tumba perpetua?

¿Amaste antes de venir por mí?
¿Y si tú no me reconoces al pasar?
¿Te conozco acaso?
¿Temblará en un par de horas?

¿Y si bailamos mientras tanto?
¿Y si el vino ayuda?
¿Cuántos suspiros tengo que expeler aún?
¿Importa acaso, que te escriba?

¿Habrá catástrofe esta noche?
¿Y si envenenamos a la noche en lascivia?
¿Se detendrá el hambre de besos?
¿Dormiré en tus brazos?

¿A que huele tu cuello?
¿A qué saben tus aromas?
¿Será mía tu perdición?
¿Dejará de doler mi pecho?

¿Hay victoria para mí, si me congelo?
¿Hay batallas que luchar por conseguirte?
¿A quién debo matar?
¿Quieres que lo haga sufrir?



¿Puedes ser más perfecto de lo que espero?
¿Serán tus manos garridas?
¿Una taza de café con limón?
¿Caricias con gusto a menta ahumada?

¿Cicatrices, cenizas, cenicienta, sin príncipe?
¿Príncipes sin corona, corona sin reino?
¿Reino sin castillo, castillo sin romance?
¿Romance sin amor, amor sin nosotros?

¿Futuro sombrío sin el candil de tus ojos?
¿Y si a mis ojos son ciegos los tuyos?
¿Palabras, versos, bostezos, cansancio?
¿Dónde vienes?

¿Por qué demoras tanto?
¿Por qué las fuerzas flaquean los miércoles?
¿Traerás flores o serenatas?
¿Y si mejor traes nada?

¿Te duelen los labios, tanto como a mí?
¿Me extrañas de vez en cuando?
¿Aparezco en tus sueños febriles?
¿Te gustaría que yo emprendiera rumbo de colisión?

¿Alguien te dijo que soy sirena?
¿Bruja, doctora, asesina?
¿Amante, doncella, gitana?
¿Gigante, pequeña, peligrosa?


¿Qué necesitas de mí?
¿Y si no lo encuentras?
¿Habrá desesperación si titubeo?
¿Y si Dios se opone?

¿Viene roto tu corazón?
¿Lo podré sanar con cirugía o cirugía de lisonjas?
¿Quieres que lo sane, primeramente?
¿Y si mueres en pabellón?

¿Entiendes lo que digo, o cambio de idioma?
¿lo sé o debo aprenderlo?
¿Me enseñas?
¿Ya empecé a hablar estupideces?

¿Te rendirás a mis palpitaciones?
¿O debo conquistar tus flotas?
¿Traes ejércitos de barro?
¿Atacarás cuando todo este oscuro?

¿Tienes ganas de jugar a las escondidas?
¿Cuánto tiempo más demorarás?
¿Y si me voy a dormir por hoy?
¿Te presentarás en las tinieblas?

¿Y si el ruido desaparece, oiré tu voz?
¿Contestarás a mis gemidos?
¿Cantas algo para aturdirme?
¿Regocijarás mi alma indemne?

¿Se acabará el mundo?
¿Llegarás antes de eso?
¿Tú destruirás el mío?

¿Tendré mi final de cuento?


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

MURIERON LAS SIRENAS


Hay tanta belleza desplegada frente a mis ojos, kilómetros infinitos de mar turquesa, caravanas multicolores de peces que flotan por la rivera de la costa y la brisa de juventud que viene a tocar mi hombro preguntándome el porqué de la amargura que se amalgama en mis ojos cansados por falta de un sueño tranquilo o a quien dedicarle mis quimeras sin miedo al rechazo pueril de cualquier que los ocupe por tiempo contado. Tanta vida percibida bajo mis pies descalzos, y sin embargo  se congelan en la espera intermitente de que al volver a casa, mi suerte haya cambiado de la tierra a la luna dos veces, ida y vuelta, por un acto de magia o mera redención de la cantidad de pecados que cargo sobre mi espalda; tanta energía me regala el sol que me es imposible no devolverle a cambio una sonrisa por tratar de levantarme el ánimo, aunque sea inútil, porque me falta algo, pese a que lo tengo todo.
Me falta la candidez de un amor tierno que me acompañe justo ahora, en vez de estar escribiendo lo que me condena.
Veo tantas cosas hermosas y ninguna de ellas consigue sacar de mis pensamientos ese par de ojos verdes que nunca parpadean, que me observan desde las sombras, como si yo fuera la presa de un cazador oculto tras muros de concreto y a 10.00 kilómetros de distancia de mi cuello, porque lo único que espero es que clave en él sus colmillos feroces o que lo llene de besos dulces de principio a polo, pero no, nada, y vacío y la brisa que afana en recordarme que todavía quedan muchos años por vivir para sufrir tanto, en tan poco tiempo y por tan poco a secas.
Solo la melodía intermitente de la canción mas triste que se me puede ocurrir ocupo el lugar del sonido de las olas y veo los cadáveres de las sirenas salir a la superficie, mutiladas, exangües y a todas les arrancaron el corazón. ¿Moriré yo así? ¿Sin corazón?
Las veo florar hacia el horizonte donde se camuflan con los arreboles dibujados al atardecer y justo en el limbo entre la cordura y realidad, entre cielo y mar, vuelven a la vida y nadan en contra, evitando desbarrancarse hacia las aguas de la ultratumba, luchando por poder vivir lo que les restaba, cambiando su expresión de muerte por desesperación y desgarro ¿Por qué, si se les ofrece una segunda oportunidad tienen a la parca asechándole las aletas?...
Vuelven a morir, pese a todo, porque les faltaba el corazón.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 

sábado, 16 de marzo de 2013

FRENTE A MIL PREGUNTAS









¿Cómo me doy cuenta antes de empezar a quererlo?
¿Qué pasa si no me quiere de la forma que quiero? ¿Indiferente?
¿Qué debo hacer para ahora poseerlo?
¿Por qué trato de provocar una atracción en un lapsus absurdo e inherente?

¿Por qué las canciones toman un gusto agridulce
y vislumbro entre los versos rasgos de su tez
el calor de su pecho y el color de sus ojos dulces,
su sonrisa perenne con connotaciones de desfachatez?

¿Quién inventó los autótrofos sentimientos?
¿Qué hago para volverlo a besar?
¿Dónde apuntalo los cimientos
del amor que estoy tratando de crear?

¿Será suficiente ser como soy, o procuro a otra
para de una mirada volverlo loco?
¿Y si no sirve y el corazón me descostra?
¿Gano algo o pierdo nada y poco?


¿Y si pido a algún santo un amor de invierno?
¿Llegará éste, el próximo, ya llegó?
¿Tendré entonces, de sus ansias, el gobierno?
¿O cierros los ojos y seré yo la que perdió?

¿Quién lo dejó entrar en mi mente?
¿A qué hora, en qué lugar lo encontré?
¿Se quedará un rato o para siempre?
¿Cuándo dejé de preguntar por qué?

¿Quién me dice cuántas decepciones llevo?
¿Las puedo cambiar por una tarde a su lado de nuevo?
¡Díganme! ¡Díganme! ¡Qué de angustia me muero!
¡Y si él lo quiere, mi vida le entrego!

¿Cuántas veces he dicho su nombre?
¿He soñado con él en algún momento?
¿Será acaso quien mis sueños asombre?
¿Se avecina un futuro sin argumento?




¿Por qué no añoro a los que por mí desesperan
y lo deseo a él aunque mi conciencia no quiera?
¿Algo mejor si lo olvido, me espera,
o en el índigo de su cara, mi porvenir se quema?

¿Servirá la magia para que él me amara,
o es sólo una excusa lacerante y ecuánime?
¿Y si mis labios confiesan y mi destino cambiara
del cielo a la tierra por un cariño unánime?

¿Qué hago, qué digo, cómo le hablo?
¿Ahora, mañana, jamás, hoy?
¿Y si voy sin planes y conversación entablo?
¡Mírame amor mío, que a tu lado estoy!








ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER

60 COSAS SOBRE MÍ


1. Me encanta escribir
2. odio matemáticas
3. Me enamoro fácilmente
4. no me gustan las habas, pero hay que comerlas
5. me carga la gente en masa
6. mi color favorito es el azul
7. me gusta cantar
8. adoro bailar hasta que ya no puedo más
9. mojitos y margaritas!!!!
10. rezo en las noches
11. no voy a misa, excepto 3 veces al año
12. me siento en casa, cuando estoy en la playa
13. mi lugar favorito en el mundo es Pichilemu
14. de vez en cuando lloro
15. me dan pánico las arañas!!!!!!!!!!
16. tengo conflictos conmigo misma
17. amo, por sobre todo, a mi familia.
18. los mejores años de mi vida, fueron en el liceo!!!!!!!!!!!1
19. adoro soñar despierta
20. cuando hay luna llena, paso horas mirando por la ventana el cielo
21. todavía voy a todos lados con tacos xD
22. sueño frustrado??? ninguno, todos son posibles
23. no se hacer panqueques ni queques xd
24. lo mejor: tarde de canciones con doritos y las amigas!!!
25. me gusta estudiar, pero derepente, hay cosas mejores que hacer
26. mi opus magnum a futuro, es tener un viña
27. quiero ser somelier
28. cada día estoy más enamorada de mi carrera
29. no llueve pero gotea xD
30. un tango, en la playa, a las ocho, viendo caer el sol!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (L)
31. tengo que ir a italia algún día
32. quiero ser política xD, no seré la primera mujer presidenta, pero si la primera que se tome al país por la fuerza xD
33. quiero aprender a hablar alemán
34. detesto las mentiras!!!!!!
35. perdonar es de Dios
36. tengo una colección de sombreros!
37. tengo un hijo: mi gato Adolfo!!!!!!
38. Encontré mi lugar en el mundo
39. nunca seré gásfiter xD
40. adoro las manzanas asadas
41. soy fanática de los comics de marvell
42. "mejores tiempos tuve, mejores tiempos tendré"
43. he escrito dos libros
44. siempre hay tiempo para una taza de café bien conversada
45. no soy de demostrar cariño públicamente
46. me da miedo el cuco
47. creo que soy algo idiota
48. ambiciosa.... pero en tratamiento xD
49. compradora compulsiva con cosas que son para la casa
50. siempre quise tener un cepillo de pelo de plata
52. mi pelicula favorita es la sirenita
53. secretamente amaba a principe Erick
54. amo a mi hermano por sobre todas las cosas, creo que no tenerlo cerca es lo más difícil de vivir sola
55. tengo un lugar secreto para guardar mis cosas personales
56. cuando no puedo dormir...cuento ovejas xD
57. rara vez pongo atención en clases xD
58. me gustaría volver a tener 5 años
59. a veces, no me creo el cuento
60. soy un gato jugando al ratón.

¡DECIDE!

¿Decir o callar? ¡Decide, mujer decide! ¡Deja de soltar suspiros inoportunos y controla el movimiento de tus manos para que no tiemblen sin tener excusa! ...¿Decir o callar? Es lo único que inunda mi mente a estas alturas del día, hasta que vi cruzar la sombra de quien provoca todo esto, bajo el sol de media tarde, el más sofocante desde tiempos inmemoriales, para un día de Septiembre.
¿Por qué tiemblo?  Y sin darme cuenta los arreboles de la sangre tomaba por sorpresa mis mejillas, y el pulso del corazón ya no lo era más.... no existía....
¿Decir o callar? No lo sé, pero seguiré escribiendo para ver si aclaro mi mente, o para saber qué es lo que pasa con ella, que juró no volver a repetir lo mismo, mas faltó a su palabra, la condenada....
¿Decir o callar?...... Lancé una moneda: Si sale cara digo, si no, silencio. Veamos qué pasa: Cara ¡Desgracia mía!
¿Decir? Sí decir, no sé por qué, no se cuándo, no sé la razón, pero tú me gustas..

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 

viernes, 8 de marzo de 2013

PORQUE TE AMO


Hay conflicto entre corazón y mente,
Un punto de inflexión en la enfermedad
Con rumbo indeciso hacia la incertidumbre,
Amalgama intermitente entre amor y obediencia.

Demonios taciturnos persiguen sedientos
Los vestigios milenarios del deseo congelado,
Despertando lugares como volcanes dormidos
En la resurrección tardía de un romance olvidado.

Hay candados oxidados que atan a la cordura,
Impidiendo compensar la necesidad de caricias,
Inviernos infinitos, con nevadas invisibles
Que congelan los dedos antes de emprender camino.

Un millón de razones para sentar cabeza,
Un millón de besos esperando ser robados,
Las ganas terribles de volver a aquellos brazos
Y sentir que el tiempo en sus labios se ha detenido.




La muerte ronda mis pasos ligeros como plomo,
Y el mundo confabula para hacerme enloquecer,
Pues todos tienen algo que decir sobre lo que quiero,
Sin preguntar antes si yo se los he pedido.

Truenos escapan de mis ojos cuando lo miro,
Y las mareas se apaciguan cuando me habla,
Sin embargo, cuando anoche se levantan remolinos
Que oscurecen mi mirada, llenándola de bruma.

Me pierdo si no camino de su mano,
Y los demonios juguetean en mis hombros cansados,
Burlándose por mi perpetua condición de soledad crónica,
Por ser tan tonta al oír las marañas de las sirenas.

Ya no hay diferencia entre el día y la noche,
Todo es gris excepto esos ojos candiles,
Muerte, desesperación, expiación y vacío
Toman el espacio que habitó su cuerpo.

Pese a todo lo que ya he dicho,
No hay forma de encontrarlo tranquilo,
Pues nunca debió haber historia entre nosotros,

Al pertenecer a universos distintos.

jueves, 7 de marzo de 2013

EL HOMBRE EN LA LUNA.



¿Cómo puedo deshacerme de algo que ni siquiera existe? ¿Cómo logro vaciar mi cabeza de mentiras pesadas que extinguen mi aliento?
¿Puedo arrepentirme de mis arrepentimientos?
¿Voy a volver a despertar sin cansancio o irá acumulándose sobre mis parpados hasta que ya no los vuelva a abrir?
¿Cuál es mi último deseo? ¿Tengo uno?

¿Volverán mis labios a estremecerse con el contacto cálido de una saliva dulce y tierna?
¿Estoy orgullosa de mí, del mundo, de lo que se espera que sea?
¿Quién contestará a todas mis preguntas?
¿Los amores son tan volátiles como mi voluntad y las promesas de tiempo mejores que sólo parecen empeorar con el correr de mis latidos?

¿Mi inocencia continúa como la recuerdo?
¿El otoño se acerca a mi piel, amenazando con escaras de resquebrajos marrones tan punzantes como dagas de diamantes sobre mi corazón de alcaucil?
¿Será todo lo que deseo mío? ¿Incluido él?
¿Cuándo llegará a mi lado?

¿Cubrirá mi espalda ésta noche para que ya no sienta frío y besará mi frente antes de dormir?
¿Callará a los perros de la conciencia tras largos paseos en los montes incipientes de lasciva decrepitud?
¿Todavía falta mucho para que el insomnio se aleje de mi estera?
¿Por qué ha vuelto a temblar la tierra?

¿Pasos gigantes de apoderan de mi trono, asciendo mi corona y mi cintura por los aires,  para caer desplomados sobre colchas de margaritas en botón?
¿Tengo la edad suficiente para pensar en lo que pienso?
¿Será el mundo muy grande? ¿Será muy pequeño?
¿Un montón de laberintos sin salida ni entrada, ni paredes, ni recompensa?

¿Alumbrará la luna mis albores matutinos?
¿Me bañará el rocío con polvo de hadas para volar a Nunca Jamás?
¿Continuaré Cenicienta limpiado pisos?
¿Por qué el Rey no ha convocado a las casaderas a un baile?

¿Por qué veo figuras con ojos verdes y manos de magnolias con apellido extranjero por todos lados?
¿Se llama como recuerdo conocerlo? ¿Es el mismo que me quitaron?
¿Tiene él la juventud arrebatada?
¿Dejaré de sentir dolor?

¿Dejaré de amar a quien no está?
¿Cicatrizarán mis sueños y Morfeo se acordará de que tenemos amistad?
¿Llegaré a vivir en sus brazos?

¿Habitará el hombre en Marte?

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

DUQUESA DE ORLEANS.


Extraño el fervor de unos besos inexpertos,
Los temblores de las caricias siniestras,
Las noches en vilo  buscando en el silencio las incoherencias
Concebidas por la fiebre de la bohemia…

Hay escases de sentimientos románticos en este corazón de piedra,
Vedado de por vida ante el amor lacerante
Que corroe a tantos sin que lo haga en sus ataduras,
Eternamente oxidadas de miedos taciturnos.

Hay hambruna de locura en mis almohadas
Que han dejado partir los matices de sus cabellos hacia el espacio,
Cuando ya mis latidos comienzan a quejarse de dolor
Por falta de cura o doctor que lo trate.

Extraño el roce sereno de las narices
Movidas por la nada a la continua proliferación juguetona,
Y las manos perdiendo sus límites
En la mezcolanza de dedos azarosos enredados porque sí.

Las conversaciones distantes transmitidas
En oníricos cánticos hacia donde estaría él: muy lejos de mí.
O las sonrisas mimetizadas con amenazas de conquista de repúblicas inventas
En la geografía de un cuerpo en letargo prematuro…

Extraño el revoloteo de gorriones en mi estómago
Al saberlo mío y próximo, inminente y apartado
Real y tan precioso, ángel y endemoniado,
El color impactante de sus ojos en la mañana.

Extraño las notas endémicas de amargura en sus lágrimas traslucidas,
Los versos inspirados en lo que él provocaba en mis entrañas,
Cuando cruza un rayo eléctrico por mi piel al despedirse,
Y el vaivén de nostalgia que aparece hasta volverlo a ver.

Llamarlo cuando el colapso empieza a cobrar víctimas.
Y es necesario escuchar el soporte centinela de quien guía mis pasos,
El susurro erotizado al pronunciar  mi nombre con el saludo matutino
Y las caminatas sordomudas desde el trabajo al taxi.

Extraño la recopilación de mis reencarnaciones pasadas
Y todo el encanto que acumulé al vivirlas.
La inocencia de la infancia primera, esa juventud
Que me arrebataron al nacer.

Esas respiraciones que la angustia me hizo perder,
Las inacabables noches  de vigilia penumbrosa,
Al extrañar su presencia gallarda,
En mí costado desprotegido…

Hoy soy solo una doncella sin galán ni escolta. 




ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER. 

ERA LO MÁS PARECIDO...


Debió haber visto el cielo esta tarde porque no hay manera de que mis palabras mundanas sean capaces de retratar la gloria de las luces desintegrando caravanas de arabescos condensados en la culmine de las montañas, en el preciso instante en que el sol se lanzaba al vacío, flagelando la virginidad diabólica del mirador divino… Las almas fueron robadas porque seguían el camino con cánticos sensuales.  Las nubes hacían el amor por primera vez al atardecer,  festejando la muerte del día como tributo a las vicisitudes nocturnas de las que serían víctimas fatales, ya de antemano.
Nada en el mundo era tan puro y tan cargado de maldad que las figuras exquisitas mezclándose en la concepción recíproca de lágrimas empolvadas y el desgravamen funerario del tiempo que ya se vivió.
Era lo más cercano a la perfección y lo hubiese sido si es que hubiese perdurado intacto para siempre, para verlo hasta el hastío de mis ojos y la memorización de detalles andróminos, que  con el tiempo, hubiera sido inevitable.
Simplemente parecía el hálito de Dios expulsado en un bostezo prematuro de lasciva magnificencia.
Era lo más cercano a mi príncipe azul… 





ESCRITO POR:  FRANCISCA KITTSTEINER.

martes, 5 de marzo de 2013

MUERTE, RESURRECCIÓN Y PECADO






Entre corazones destrozados salió el sol,
Y el mundo fue hermoso,
Como el amanecer temprano del deseo
Y la necesidad inconsecuente de libertad y amor.

Soplaban caravanas de música exquisita,
Que secaban el trayecto de sus lágrimas
Traviesas, vergonzosas, desquiciadas, dolorosas.
Llanto perenne del oscuro secreto prohibido.

Y había muerte en todos lados,
Destrucción por cantidades industriales,
Mas, el palpitar errante de la muerte,
Continuaba guiando sus pasos hacia el vacío.


Muerte, resurrección y pecado…


Se entonaban coros de ángeles endemoniados
Y versos concebidos en lo irremediable del fracaso,
Amor entre carroña y ceniza,
Que pedía a gritos su expiación tardía.

Saludó la mañana y las estrellas dejaron de alumbrar,
Mientras los caballos salvajes corrían sin rumbo
Como los labios de ella en una abrupta colisión
Camino, simplemente a los que nunca debió besar.

Y el polvo seco tomó forma conocida,
Levantando arabescos de ilusiones desmembradas,
Y hubo luz, luz de esos ojos funestos
Que alguna vez le robaron la razón.


Muerte, resurrección y pecado…


Entonces se firmó la guerra,
Ella vistió su armadura y atacó.
Los ríos de sangre devastaron la tierra,
Y esa intermitente luz de un momento a otro, se apagó.

Ya no habría más puntos suspensivos,
La causa de sus desdichas estaba extinta,
Y por fin una  batalla ganada, batalla amarga,
Amarga victoria, victoria sin sentido. ..


Volaron los cuervos sobre los cadáveres esparcidos,
Sacándoles los ojos para que no pudieran ver
El desfile de armamentos más pobre que ha existido
Tras ganar una guerra que se debía perder.

Ella lloró todavía una eternidad,
Y nunca se volvieron a levantar los corazones caídos,
Arrastrados hacia lo incierto por ser sensatos
Cuando la sensatez nunca fue más innecesaria.

Había tristeza en su mirada obsoleta,
Sequía por todo su cuerpo con resquebrajos de heridas.
Dolor, hambre, desesperación, deseo,
Y tumbas de besos erosionadas por el tiempo.

Muerte, resurrección y pecado…



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER. 



miércoles, 6 de febrero de 2013

POR

Por verte sonreír, mi felicidad
Por escucharte hablar, las palabras,
Por sentirte respirar, el aire,
Por simplemente verte, mis ojos.

Por tocar tu mano, mis manos,
Por tenerte un día, mi vida,
Por esconderte en mis brazos, mi libertad completa,
Por escribir tu nombre, mi arte.

Por que me sueñes, mis fantasías,
Por una noche, los amaneceres
Por una conversación, mi voz y su eco resonante.
Por una historia, mis recuerdos.

Por ti, todo lo que tengo,
Por una mirada tuya, los paisajes,
Por un beso, mi rendición inminente,
Por una palabra tuya, mi corazón inocente.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

 

domingo, 20 de enero de 2013

TANTO


Tanto he querido conocer qué es la llama pueril que incinera lo que amalgamo casi enloquecida por la hiel que nunca se degenera tornándose en eso justamente: amor.

Tanto he llamado a los cielos a gritos vivos que ya mi garganta se ha enmudecido cuando dormía y los Dioses dispersan mis suplicas recurrentes, porque los aburrí y no se apiadan, son malditos los benditos, todo porque ellos tienen la facultad de amar como yo quisiera y no me dejan.

Tantas  veces me ha aventurado a escribir lo que creo que podría ser, que ya he confundido los limites de lo que es cierto y de lo que me mantiene viva, pero no me importa el fracaso, las heridas abiertas, y los remiendos de un corazón flagelado por el azote del azar, porque todo me ha enseñado a no esperar milagro y que habemos lo que  nunca daremos un beso bajo la lluvia o al atardecer mirando el mar, por muy tentador que parezca.

Tantas veces he llamado a un nombre que es desconocido, le he regalado versos y canciones, sueños incandescentes a la mitad de la noche y nunca lo he visto porque mis ojos ya no son puros, porque ya saben lo que es llorar de odio al que alguna vez se quise hasta el cansancio y sin más, se fue camuflado en el vaivén de otra falda carroñera. Ya no son puros mis pobres, solo ven cadáveres mutilados donde debería haber deseo y complicidad, ya no son puros y lloran ácido que dejan caminos corroídos en mis mejillas eternamente plagadas de los arreboles que regala el padre sol por piedad.

Tantas veces el sabor amargo de un vino tibio ha ahogado mis ganas infantiles de tener lo que no puedo, que ya la envidia se aloja en mi casa y duerme conmigo el malestar del alcohol bebido por desquite. No hay noche en que no haya lágrimas de Chardonnay dulce y credos de recriminaciones porque parece ser que es mi estigma, la paga por las bendiciones y la cuna de bronce donde nací. Entonces, que así sea.

Tantas veces he corrido sin pensar donde voy a llegar que he andado la mitad del mundo, pero cuando me detuve a preguntar cómo me devolvía, escondido tras unos libros atrincherados, lo encontré y mis ojos volvieron a ser puros tras ver a los suyos y escuchar su voz.

Tantas veces me he preguntado si aún conservo mis facultades mentales que rara vez consigo contestarme, sin embargo, cuando él está en el radio de mi cercanía me declaro a ciencia cierta loca, y la cura está en sus brazos que no logro alcanzar y me llevan a imaginar que está será una de las tantas veces que quedaré prendada de los puntos suspensivos esperando un final que nunca llega porque no es para mí, sino para la que está la lado.

Tantas veces en guerra y ninguna victoria. Me declaro incompetente y sin posibilidad de lo contrario, por tantas veces anhelar antagonismo. 


ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER

miércoles, 16 de enero de 2013

LA PEQUEÑA PRINCESA

 La pequeña princesa quiere escapar
la pequeña princesa no tiene trono que ostentar
la pequeña princesa está cansada de esperar
a que alguien aparezca y la venga a rescatar.

La pequeña princesa no tiene voz para cantar
ni tampoco tiene llanto que llorar
solo permanece regalándole al mar
las miles de miradas que ha mirado sin mirar.

la pequeña princesa duerme sin fuerzas para despertar
esperando que en los sueños le vengan a contar
que encontraron para ella  un sereno lugar
lejos de la tierra que no puede ni tocar

La pequeña princesa no tiene trono que ostentar
y las cadenas le oprimen el pecho impidiéndole hablar
por las llagas lacerantes de insultos por contar
par que la pequeña princesa no vuelva a respirar...


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER, Rancagua, 23 de agosto de 2006

sábado, 12 de enero de 2013

GAMBLING....


hace tiempo ya... que conozco a una persona que es mi mejor amigo, o lo fue en su momento, porque la distancia es desgraciada y nos ha hecho separarnos más de lo debido, aunque no nos han faltado las llamadas por telefono o las conversaciones por distintos medios, pero ya no es lo mismo.

las pocas veces que nos vemos al año, con suerte para navidad, o cuando él se acuerda de que tiene amiga y viene a verme, no hablamos más que de los viejos tiempo, o de cuando eramos chicos y muchas cosas.... pero hay algo que me tiene más o menos preocupada.... ¿dónde quedó ese cariño tan garrido que poseíamos los dos? no lo sé, pero quiero averiguarlo.

necesito sentirte cerca, como antes, saber que estas y que me llamas para saber de verdad por mí y no por mera cortesía o por costumbre. (recuerda que eso nos mató, la costumbre)

necesito sabes que estas aquí, aunque no lo estes, pero si nos ponemos a pensar, la distancia no es tanta como la de antes, mal que mal son solo casi 90 kilometros o poco más, no sé, la verdad.....

necesito volver a soñar contigo como en los viejos tiempo, cuando aun compartiamos la esperanza de un NOSOTROS, que se fue con el tiempo, con las distancias, con los apellidos, con nuestras madres.... con todo.

necesito volver a pensar que todo es mentira que, todavía, caminamos por la playa tomados de la mano delante de nuestras madres buscando conchitas, mientras ellas conversaban y ni se imaginaban que compartiamos algo más que una amista desde la cuna....

Necesito que volvamos a ser.... solo tú y por otra parte YO, pero nunca un NOSOTROS.... solo un niño que fue amigo, el mejor de todos, de una niña que lo odiaba..... un hombre que se dio el tiempo de conocer las mañas de una mujer, desde los colores que usaba, hasta las expresiones en su gestos, y eso es raro de por si,  del niño que quiso cambiar la historia y hacer que la niña no lo odiara más y que abriera los ojos para saber que lo amaba....

quiero saber de eso y mucho más!!!!!!!!!!!!

 
 
 
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
 
ps: no puedo creer que esto hubiese aparecido desde la nada. Lo escribí hace tantos años, tantos, que ya se me había borrado de la memoria su existencia (como tú), pero me fue inevitable publicarlo... nos lo debemos ¿No crees?

martes, 18 de diciembre de 2012

OTOÑO INCENDIADO


Sigo en letargo atiborrada de cansancio que acumulaba en mi espalda, transformándose en dolor punzante que adormece mis ganas y anestesia a la voluntad de sequien en pie un par de horas más.

Quería ver el primer albor del 30 de mayo, pero fallé antes, concibiendo quimeras insólitas que atemorizan mi vida y la llenan de preguntas inquisidoras de respuestas que no les puedo dar.

Cerré los ojos, recité una plegaria que salvará a mi espíritu de llegar a conocer a Hades, acaricié el recuerdo insalubre que deja una canción en los oídos y que me hace pensar en él. Ya no tuve conciencia de mis actos, porque el sueño tomaba parte de mis decisiones, acercándome a lo onírico y haciéndome vulnerable ante el poder de mi cabeza trastornada con un nombre y un apellido.

Ardía todo alrededor de mis pies, pero las flores del narciso se mantenían inocuas, llenas de rocío petrificado y desplegando tonalidades desde el negro al azul, pasando por el rojo, el cobre y el amarrillo centellante de luz, los árboles carbonizados desprendían su sombra de antiguos fantasmas, chillando al caer a tierra y levantando polvaredas de historias muertas en sus raíces secas por el calor asfixiante del otoño incendiado.

No había nadie en el alcance de mis ojos, solo destrucción y danzas de llamas frías al contacto, pero sedientas de inflamación corpórea.

El sonido de los pájaros se hacía sentir a la distancia, ahuyentados por algo que los perseguía desde las copas imaginarias de los árboles quemados. Desaparecieron y retornó el silencio entre el explotar mortífero de calderas hirviendo.

Había alguien tras de mí, que respiraba de mi olor y subía una mano por mi brazo, supe que era él poseído por una clase de maldición mediada por las ondinas calcinadas de un bosque en descomposición.

Tomó mis manos y con el trinar de los dedos compuso una sinfonía de ramas caídas. Los narcisos recogieron sus raíces alentados por los mandatos de mi señor, estirándolas y tocando acordes de violines para que pudiéramos bailar.

El quejido pesadumbroso del follaje se convirtió en las palabras del deseo y mis ojos reflejaban en los de él un miedo como ningún otro.

Se alejó tomando distancia para comenzar a desenredar mi vestido hilo por hilo, mientras yo giraba extaciada en risas y encanto para él y por él.

Mis cabellos oscuros se trasformaron en  el único ropaje que protegía  mis secretos de la vista del mundo exterior, prometiendo enigmas a quien se atreviese a contestarlos o la muerte para quien se equivocase en responder a las preguntas inexistentes que circundaban traviesas agitando mi tacto y palpitar esquivo.

Del piso, las cenizas tejían vestiduras cálidas para contrarrestar el soplido gélido del tiempo paralizado  y él se acercaba temblando, mirándome fijo y dirigiendo la orquesta arbórea que continuaba tocando para nosotros.

Salieron las estrellas y la luna saludó con su resplandor añejo y polvo ancestral con el que  retorna todo a la vida y se extinguen las hogueras interminables de oxígeno, fuego y cal.

Un colchón de hojas cubrió bajo y nos recostamos abrazados, dándole cabida al jugueteo de manos inexpertas que buscaban expandir las fronteras de dos reinos distantes y convertirlas en imperio todopoderoso por una noche.

La intemperie regalaba el llanto de las nubes que bajaba por mi cintura y desembocaba en sus labios; los rayos estridentes acallaban los gemidos que comenzaban en el sexo y terminaban en la garganta con murmullos guturales de placer absoluto.

La fusión de los cuerpos hacía imposible reconocer los limites naturales de cada cual y las convulsiones frenéticas sacudían la tierra haciéndola despertar del sueño centenario.

Sus dedos recorrieron el contorno d mi silueta excitando los sentidos hasta la culmine total y desgarrando a mis palabras que salían con fuerza tratando de librarme de la cárcel del deseo a la que había sucumbido.

Desperté borrando todo lo que mi cabeza imaginó, queriendo volver a soñar con ese que causa mis pecados y que satisfizo a mi espíritu cuando el amanecer estaba próximo.

Cerré los ojos y sentí sus manos tomando las mías, pero ya no estaba… se me había vuelto a escapar.
 
ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER

viernes, 23 de noviembre de 2012

ILICITO

Tener la irritante sensación de que en cualquier momento va a aparecel alguien preguntando por mí. Estremecerse hasta el escalofrío cada que escucho el timbre sonar al final del pasillo e inevitablemente pensar que eres tú.
Ya todo esto tiene que parar ahora, o lo poco de cabales que mantengo intactos, terminarán siendo carroña de buitres, al igual que el corazón lastimero que un día regalé y que sin más. botaron a la basura, relegado al olvido de la chatarra, sin embargo, continúo espernado; quizás en sueños hoy aparezca quien vendrá a rescatarme o hacerme perder entre fantasías.

contunúo esperando, haciendo a un lado el letargo, porque algo supremo me ordena a mantenerme en vigilia, así como virgen, como la más blanca nieve que ningún ojo humano ha visto jamás y que se mostrarán en gloria y magestad cuando tu boca confiese los afanes que guarda al masticar mi nombre una y otra vez, por miedo a su extinción.

tener que rogaler al infinito la resurrecci´´on del sentimiento que yace fortuito en el recodo de mi ser, agota mis energías al punto de casi morir exangüe porque no puedo dejar de mirar a los cielos con lágrimas a borbotones porque ya no aguanto la espera: lo quiero aquí y ahora, sereno y abundante en caricias, cercano y mío, escondido y prohíbido...todo, incluso si  tengo que concebir un romance ilicito que solo florecerá de noche, encerraods tras las paredes donde gobiernos, esondidos en la cama helada donde yazco...aunque de día, tenga que renegar su existencia, maldecir su nombre y apartar mi cara de su vista...de todos modos, ruego porque venga.

Pero ya no puedo seguir esperando, estoy cansada, la noche avanza a pasos agigantados y el frío se cuela lento por mi espalda... Ya no puedo, y si vienes en camino, apura la marcha antes de que mis párpados se cierren porque no se volverán a abrir, ni siquiera por ti.

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

domingo, 28 de octubre de 2012

NO ESTA VEZ


Y lamento decir que esta vez no voy a dar mi brazo a torcer, no por ti, ni por mi conciencia, ni por las heridas que todo esto pueda provocar, porque las heridas sanan cuando tienen tiempo de sanar, pero las mías… ya son tantas que el dolor no me deja respirar tranquila.

Lo siento en el alma, pero en cosas como esta no hay amistad que valga, ni tesoro que pueda comprar amnistía para detener los batallones que se irán a enfrentar cuando amanezca, antes de que se evapore la ultima gota de roció desde el aire. Y créeme que no es fácil. Ya en el pasado renuncie mil y una vez a lo que mi corazón sentía por tratar de entregarle felicidad a alguien más, pero no esta vez. Ya me aburrí, quizás estoy muy vieja, y la soledad comienza a hacer estragos en mi piel, sin que todavía llegue mi final feliz.No voy a renunciar, porque clavé mis ojos en esos que me fascinan tanto, y los tuyos, no me los van a quitar.
Siento tanto lo que está sucediendo entre nosotras, que todos estos años de amistad se nos vayan a la mierda porque se nos ocurrió parecernos tanto, tanto así, que justamente por eso, es que estamos viviendo de mentiras, pensando siempre si es verdad lo que me cuentas o es sano lo que te digo.

Si todo esto hubiera acontecido en otro tiempo y lugar, quizas no me importaría, preferiria concervarte que pelear o causarte algun tipo de sufrimiento, pero ya no más, me aburrí y así de simple fue como me convencí por las noches, que cuando es cuando la conciencia ataca, la muy maldita, de que en el amor y en la guerra todo se vale, y qué sucede cuando la guerra es por amor... ¿Se permite matar sin sentir remordimiento? ¿La gloria se va a alzar sobre los intereses de quien la invoca? ¿Podré volver a mirarte a los ojos?

Pero antes de contarte todo esto, tómate una copa conmigo, ríamos un poco, conversemos hasta que se nos cance la cara y la noche envejezca, pero  no de él. recordemos cuando todo era juegos, y el amor era poco importante, abrázame y déjame llamarte por última vez mi amiga.  Ahora te digo, sin malicia de por medio y aunque no entiendas lo que está pasando aquí: "que gane la mejor".


ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER



this is something i've thinking a lot these days, but is not a true story.
 
 
 
© Francisca Kittsteiner, 2008 - 2009.
- Franykityzado por Klaus, ©2009.