viernes, 16 de octubre de 2009
TORPEZA
miércoles, 14 de octubre de 2009
El mejor momento de mi vida

El mejor momento de mi vida podría definirlo como: indeciso, porque ocupa tantos lugares al mismo tiempo que se vuelve casi insostenible la tentación de separarlo en capítulos o segmentos pigmentados con la fanfarria de elegir al mejor, relegando al resto a la vulgaridad de lo común, cuando, si lo piensa con la mente fría y la sangre alborotada por la hipotermia que te produce la escarcha matutina, cada instante es maravilloso por naturaleza.
El mejor momento de mi vida fue cuando aún no tenía conciencia propia, cuando todos los recuerdos que juro tener, resultan ser habladurías que suelen escucharse en las reuniones familiares, luego de un par de copas de vino añejo sobre la mesa y algunos más derramados en el mantel, desdibujando la realidad en la que aseguramos vivir , cuando, en verdad, estamos sumidos en una abstracción infantil ineludible, viendo felicidad donde sea que los ojos decidan posar su foco, riendo de todos los gestos que una cara puede formar.
El mejor momento de mi vida podría ser cuando decidí no volver a tomar decisiones sobre asuntos terrenales como: el qué me pondré mañana o qué cocinaré para el martes quince de julio de veinte años en el futuro o cómo titularé esto. Simplemente hacerle caso a las fantasías o a los primeros instintos que se atrevan a surcar por una mente falta de cabales cuerdos donde alojar. Solo decidir cuando el día amanece nublado y si tendré el valor de pasear por el patio en cueros o cubierta con todo rastro de indumentaria presente en casa.
El mejor momento de mi vida fue cuando experimenté la alegría de un amor maltrecho, porque me enseñó a ver la belleza que se oculta tras las lágrimas teñidas de lápiz delineador, la acidez de un adiós melosos luego de digerirlo tiempo antes de tener que decirlo en serio.
El insomnio producido cuando una persona te consume tanto que hasta se apodera de tus sueños, rezos, oscuro del pensamiento y dolores que son dolores, sino cosquillas punzantes que corroen la carne hasta encontrar hueso y grabar ahí con agua el nombre, las futuras fechas que serán malditas para el resto de la vida, o hasta que la memoria siga funcionando. Lo importante que es tener cerca un trozo de papel y un lápiz que escriba para desquitar en ellos lo que se carga en la conciencia y en el espíritu por el tiempo inmemorial.
El mejor momento de mi vida fue cuando vi al mar agitarse furioso y bravo porque le estaban robando un caracol escarlata y sus golpes rozaban mi rostro con caricias brisaceas, corona de sal depositada en mis sienes y grilletes de algas que formaban parte de una caravana funeraria para los náufragos perdidos contemplando el horizonte. La bruma se levantaba escondiendo lo pasos incautos que regalaban los que pisaban las riberas enlutadas, aquella tarde de Julio condenado a viciar de Septiembre, mientras los peces jugaban a teñir el mar con sus lomos metalizados traslucidos entre el manto grueso de agua turbia de rencor y delicada de melancolía por la falta de su hijo querido. Lloraba, el pobre la ausencia del caracol, pero lloraba en realidad, porque no podía encontrar el mejor momento de su vida.
Habría de estar ahí por todo el tiempo que ya había estado y nueve mil veces más, sin que nadie el preguntase por qué la soledad, cuando su única distracción era acoger las lagrimas de la lluvia y los abrazos de los amantes entre la espuma rabiosa de sus labios salados.
El mejor momento de mi vida fue uno que todavía no puedo vivir….
El mejor momento de mi vida fue cuando aprendía a reconocer por la letra una canción con olor a naftalina los acontecimientos de mi existencia, os pasados y los que ahora vivo, cuando cada corchea se transfiguraba formando números de días que no habré de olvidar a la primer casualidad que ose amenazar a mi cordura. Distinguir entre un soneto la amnistía de la inmortalidad musicalizada y llevada a la gloria entre gritos placenteros en acompañamiento de un piano descalibrado, lleno de polvo tras no ser tocado por miedo a corromper su magnitud en progreso, en peligro de extinción y reservado a los dedos cianotipos de un pianista borracho de amores vagos, tristes y muchas veces torpes…
El mejor día de mi vida fue cuando vi en el espejo la imagen de una mujer que aparentaba ser yo sin serlo, tratando de acercarse a la perfección petrificada en un labial rojo italiano con destellos de ilusiones de conseguir un beso de otros labios distantes, pero de ella, aunque lejanos todavía, ya conocidos, probados, robados, inalcanzables, pero a la mano. Cuando esa mujer elevó al cielo un par de oraciones sin pedir nada, solo para agradecer todo lo que ya se le era concedido por beneficencia suprema o favoritismo demoniaco, lo que fuera, lo agradecía. Sin embargo, no era yo, porque aún no vivía lo suficiente como para aceptar que la perfección era un espejismo sediento de inseguridades ufanas y vanagloriadas de un ego monumental proliferado tras una sequía de autoestima continua. Ahí todavía no era feliz.
El mejor momento de mi vida fue cuando levante la vista y encaré a la luna por no alumbrar en el momento en que sus brazos recorrían la aduana de mi cintura juvenil buscando el asilo territorial de un país que no le pertenecía. No alumbró, es cierto, quizás porqué razones no lo hizo, aunque las estrellas formaban nuevas constelaciones de mapas fronterizos de dos cuerpos vecinos aventurándose en la locura de la invasión de mundos perdidos bajo la condena de vestiduras condenatorias.
Cuando vi en el éter dibujada una sonrisa de aprobación luego de diez mil toneladas de reproches por esto y aquello y que al final y al cabo, eran una forma de entablar conversación antes de que el letargo en el que Morfeo me mandó a cumplir sentencia, arrebatara de mi boca la elocuencia explosiva de peleas artificiales de agradecimiento.
El mejor momento de mi vida fue cuando fui valiente para sacar la voz y gritar al viento las verdades que deseaba escuchar tras años de mentiras llenas de perfidias que se convertían en verdad que no era necesario afirmar, porque el destino se encargaba de poner en el camino trozos de un cuadro imaginado en la cabeza, justo antes de perder el control de los pensamientos de esa utopía que se quiere idealizar en la cotidianidad de todos los días, de personas no conocidas por nadie salvo uno mismo, Dios y el Diablo.
Lo grité, me salvé del infierno liberando la carga de mi espíritu agonizante de descanso tras pasar por la terapia del: no volveré a hacerlo, a sabiendas de que no hay otra salida que volver a cometer los mismos pecados una y otra vez hasta que se encuentre otra forma de mentirse y no tener conocimiento.
El día mas feliz de mi vida fue cuando vi en un bosque de pinos oscurecidos por las brazas ardientes del fuego voraz, el revoloteo sacrílego de los pájaros asfixiados de humo acarreando agua en sus alas tratando de sofocar la furia del poderoso elemento que no perdona nada entre los pasos fulgorosos de esos izquierdazos al momento de tocar y preservar lo que no es inmortal.
Cuando los gritos desesperados de los animales me hizo pensar en lo afortunada que soy de nacimiento al estar lejos de peligro alguno, segura entre los recovecos de mis palabras desquiciadas, suplicantes de atención y de ser descubiertas por alguien al que le importe perder el tiempo leyendo abstracciones bizarras de una estudiante sin nada mejor que hacer escribir y quebrarse la cabeza buscando el mejor momento de su vida.
El mejor momento de mi vida fue cuando… conocí la vida, y no estoy hablando de cuando naces y ves la luz, no nada de eso, sino de cuando conoces el significado, cuando dejas de preguntar por qué a mi frente a alguna tragedia, cuando ya puedes afrontarla con la madurez necesaria para dejar pasar las cosas, o con la inocencia enloquecedora al no tomar en cuenta nada de lo que aquí se ha dicho.
El mejor momento de mi vida, definitivamente, todavía no llega.
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 12 de agosto de 2009
capricho o cariño....versión mejorada xD

"¡Ya no me mira! ¿qué ha pasado con él?¿será que ha buscado a alguien más a quien observar desde lejos, sin atreverse nunca a hablar más de tres palabras por conversión? ya no me mira...- Y se detuvo.- ¿qué pasó? ¿el verano fue demasiado largo que tuvo ocasión de olvidarme?..."
todo el universo se había reducido a la imagen de ese hombre, en el color enardecido de unos ojos incandescentes y en la interrogante de que si se trataba de un capricho o un cariño, en solo un segundo.
Ttan solo habían pasado algo más de una semana luego de retornar a la monotonía de las clases, a volver a vestirse de azul marino, a las orejas matutinas ya las ansias de encontrar todo tal como se recordaba del año anterior, que a criterio colectivo seguía, prácticamente igual: el mismo tono de pintura en todas partes, las mismas caras, las mismas historias que se cuentan tras volver de las vacaciones, todo, menos él.
El otoño estaba por llegar y las miradas de ese hombre ya no seguían los pasos de Lizzette. las hojas caían para encontrar sepultura en la tierra, pero los saludos efusivos se habían extinguido la temporada pasada.
Se comenzaron a nublar los cielos, a oscurecerse el sol y derramar lágrimas avinagradas nacidas desde las alturas, mas, jamás regresaron las fugaces tardes en que se sabía observada por alguien.
Transcurrirán las semanas y no se daba cuenta de que se había convertido en la vigía incondicional de aquel que antes era su centurión sensorio de cada movimiento que decidiera dar, que estaba dejando todo dentro de una omisión permanente, aletargando los recuerdos de momentos mejores, para poder vivir de ellos en tiempo de inopia, persistiendo con la incógnita:¿capricho o cariño?
La nostalgia que le producía verlo en los pasillos, de toparlo en cualquier parte, de saber que simplemente existía, se acrecentaban con cada consejo errado que el mundo le entregaban sin pedir por ello, llenando el vacío de miradas con palabrerías baratas y clichés arcaicos.
Lizzette estaba segura de que la única forma de saber cuál de los dos misterios era el correcto, era ir y colgarse de su cuello, para descubrir en el acto lo que su corazón sentía de verdad o tenía ganas de sentir,aunque el ínfimo lazo que la mantenía atada al piso le impedía hacer lo que su mente le ordenaba a imperiosos gritos silenciados: ir.
Cabalgaban las horas perdiéndose en un pasado reciente y ella continuaba ensayando la excusa con la que se acercaría a hablarle: se sacaría de encima a las amigas, desaparecería por un par de minutos, llegaría por la espalda y le vendaría los ojos con las manos, preguntando con voz de cánticos ceremoniales si tenía idea de quién se trataba. Y así lo hizo.
Llegó donde él se encontraba tiritando de miedo a lo incierto. Puso sus manos sobre los escarlatas, impregnando su esencia a chocolate fundido en la nariz del hombre y dijo:
- ¿Sabes quién soy, cariño?
- Sí, si lo sé. - Respondió él, posando sus manos sobre las de Lizzette, mientras inhalaba un poco del perfume dulce y deslizaba un dedo por los anillos de plata con ánimos de trepar al resto del brazo.- Pero, contéstame algo... - Replicó sin poner en libertad a la mujer, soltando sus manos para dejarla cautiva en un abrazo hipnótico. - ¿Por qué tardaste tanto?...
- Porque tenía miedo de fracasar, porque tenía miedo al rechazo y porque tenía miedo de que fuese cariño y no capricho...
- ¿Y qué fue al final?
- Un híbrido extraño entre cariño y nostalgia de un beso tuyo....
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Ok...nada que decir, nunca pensé que esta cosa ganara un premio, pero así fue.... gané un premio con esta porquería....lo otro que nunca imaginé ni en mis sueños más locos, es el tema de que me afectara tanto. Mejor me dejo de hablar tonteras y subo la foto.... aunque....en realidad me afectó o no estaría escribiéndolo de nuevo con la esperanza de que algún día, por esas casualidades de la vida, el destino lo traiga justo aquí a leer y que se de a entender de que lo escribí pensando en...... tú ya sabes....
Un beso y un abrazo gigante....
ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER
lunes, 6 de julio de 2009
san marcos

Pensamiento de ____ en el cráneo de ___ El pensamiento pido y suplico que los sueños de ___sean dedicados y destinados para mí, para que con esta divina oración y el símbolo de San Marcos sea aprisionado ___ con cadenas, grillos y esposas que para ___ donde esté, piense en mí, ahora y siempre. Amen. Comprometiéndome a encender un vela todos los jueves al Santo Ángel de Guardia de ___ Donde esté piense en mí al comer, al dormir y al levantarse y no ha de tener gusto ni placer con otra persona ni por ahora y siempre. Amén Con dos te veo, con tres te ato, con el Padre, con el Hijo, con el Espíritu Santo. De espaldas te veo y de frente te saludo como a Jesucristo en el mundo Amén . Rece con recogimiento, y devoción el "Yo Pecador" diciendo luego: "Santo Dios, Santo Fuerte que siempre pienses en mí Así sea por el tiempo de nuestro poder y yo quiera". >Después de aprender de memoria esta oración quémela ante un cuadro de la imagen de San Marcos o del Anima Sola
lunes, 29 de junio de 2009
¿Estas ahí Dios?
¿Estas ahí Dios? Soy yo
Necesito hablarte,
Sí, soy la que un día creyó
Que sería capaz de ignorarte,
Pero ahora me arrepiento
Y busco, entre todo, tu consejo
Porque tengo miedo de mis pensamientos
Tanto como de mi reflejo,
Temo darme cuenta de la verdad,
De las personas, de mi error,
De que he cambiado en realidad,
Para que otros sufran mi dolor.
¿Estas ahí Dios? Soy yo,
No quiero que contestes
Solo escucha, por favor:
Me arrepiento de todo,
Menos de creer en ti, señor.
Admito que he pecado en demasía
Y que fue a conciencia de pecador,
Por eso ahora busco de tu guía,
Un camino para salir del horror
De vivir oculta en todo lugar,
Por no ser fuerte y no tener el valor
De alzar la vista para poder admirar
Toda tu gloria y tu esplendor.
¿Estas ahí Dios? Soy yo,
Sé que no he sido,
De tus creyentes, la mejor,
Que las tentaciones me han vencido
Alejándome de tu perdón,
Más hoy vengo, como nunca he venido,
A mostrarte sumisión,
Porque, en tinieblas, mi espíritu está perdido,
Rogando a gritos la omisión
De muchas cuentas vencidas
Que no lo hacen digno de tu amor.
¿Estas ahí Dios? Soy yo,
Déjame volver a ser la misma
Criatura hambrienta de tu voz
Para desaparecer del prisma
Las mil copias del rencor.
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un mes después de la última publicación...subo otra...pronto será cada un año...
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
martes, 9 de junio de 2009
DE CUANDO TE ESCRIBI UN POEMA
Si quieres saber, te diré:
Se comienza con una palabra desencadenando una reacción de ideas descabelladas dentro del pecho. Luego hay que hacer de tripas corazón y del rencor cariño para inventar un mutante extrovertido, congelando el tiempo un instante tan minúsculo incapaz de contener un alfiler dentro.
Se llora escribiendo para entender los reconcomios inexplicables que yacen aletargados en el fondo del mar azul encerrado en unos ojos tristes, en el prado verde de un alma y en un otoño inexorable de un cuerpo cansado.
Es difícil encontrar un por qué, transformarlo en un quién para morir con las ansias de averiguar el cómo, tras vender el alma a cambio del cuándo. Tener un romance de cinco minutos perdurando para siempre en la memoria de un agonizante por volver a amar.
Se siente la necesidad de ser feliz de la nada y no pedir más, o bien, quejarse de todo lo que no se hizo, dijo o querido entender.
Odiar, amar, vivir, morir, agradecer, renegar, pedir, dar, aprender, querer todavía más, y renunciar al universo, invocar a la trascendencia cuando se desnuda el pensamiento frente a un papel ardiendo de deseo por los toqueteos sagaces de un lápiz bailarin, que cuentan, después de hacer el amor, el motivo de tanta exuberancia para escribir un simple saludo. Hay tantas formas de saludar, que las palabras son prescindibles, la piel innecesaria, las distancias un chiste y el orgullo una cucaracha.
El mejor amigo de cualquier razón es el siempre impecable desgarro del silencio, en la exactitud ofrecida por el despliegue de imágenes soltadas de tiempos mejores al imaginar el protagonismo del romance entre un hombre medieval, venciendo a los gigantes de viento, cabalgando sin rumbo y la fantasía de enamorar a su Dulcinea tan terroríficamente idealizada.
Es entonces preciso volver a nacer con cada nueva mirada regalada al alba…
No todo empieza con un "érase una vez" y termina con un "vivieron felices para siempre", ni se trata de la princesa en peligro y el amor del príncipe encantador, se trata de hacer el mundo más llevadero, al disponer de escenarios para que tú y yo sigamos siendo tú y yo, pese a que nunca lo fuimos. No hay muerte, ni destrucción, ni caos o despedidas, ojos vidriosos y corazones rompiéndose. Aquí, donde sólo yo puedo gobernar, la historia comienza con un "Ahí estaba él. Ahí estaba ella." y termina con un "No había nada por hacer, seguían amándose y esta vez, no lucharían contra eso."
Así fue como te escribí el primer poema.
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER.
viernes, 29 de mayo de 2009
paro de profesores
Pienso que la gente en general está haciendo comentarios de situaciones que no son de su incumbencia, y que no se informan para poder hablar como corresponde, sino que se dejan llevar por el famoso: “me lo dijo alguien” o “lo escuché por ahí”. Cosa que, personalmente, me causa un grave complejo de nauseas rotundas, por la poca cortesía de la que se valen estas personas para inmiscuirse en temas que no les corresponden.
Por otro lado, debemos pensar que es ahora o nunca cuando los profesores tienen que tomar las riendas de su destino y transformar la perspectiva que el mundo extradocentes ha tomado, cambiando el rol que les corresponde por sacramento a uno de “empleados domésticos” sin despreciar a quienes trabajan en ello.
Lo que me causa desagrado es que estas “señoras” se creen con el derecho de amenazar a quienes se les plazca porque sus hijos se encuentran en casa. ¿Es necesario recordar que con la “marcha pinguina” del 2006, los profesores apoyaron cien por cien, los paros nacionales, las tomas, y las causas por las que peleábamos? ¿Hay que trazar un lazo anexo, que sea notorio, que haga abrir los ojos, que todo esto que está aconteciendo, ha sido una forma de resguardar la seguridad escolar, al no tener clases y prevenir el contagio es esta pandemia atemorizante? ¿Hay que explicar a la sociedad, que lo que se pelea, es por plata que han malgastado? ¿Qué pasaría si a algunos de estos personajes cómicos que se les ocurre hablar, les tocan el bolsillo? ¿No se verían en la misma condición que los profesores?
Da que pensar el tema, pero claro… eso es mucho pedir a una población yoísta, que solo se preocupa del propio bienestar, y el resto, que se pudra, así de simple….
Otra cosa que me tiene mal, es que la JUNAEB sigue impartiendo las raciones de alimentos destinadas a los “niños prioritarios”. Es claro que no es de ellos la culpa, tener padres mediocres, que piensan que el gobierno tiene la obligación, porque eso es, de alimentarlos, mantenerlos, comprarles computadores y demaces. ¿No encuentran ustedes, queridos lectores, que es una forma de incentivar a la gente a sentirse libre de armar comentarios perfiditos a gusto y placer?
Saquen ustedes las propias conclusiones, pero era algo que no podía dejar pasar, por dos motivos:
1) A mi me educan profesores, al igual que a los hijos de estas “señoras”, y debemos apoyarlos.
2) Mi madre, y mi tía, son profesoras. Razones suficientes como para desencadenar una batalla.
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 27 de mayo de 2009
POSIBLEMENTE....
Posiblemente te hable cuando te vea, posiblemente porque eso digo ahora, que estas lejos, ahora que no sabes que escribo mis planes; tal vez cuando te vea colapse en rubor notorio que dejará al descubierto lo que permanece oculto incluso para mí, pero no para el resto del mundo.
Posiblemente sueñe contigo más de una vez y desataré mis deseos en lo utópico para llenar los vacíos que deja mi realidad. Tocaré tu rostro y sentiré el calor de tu cuerpo y deseare morir por no poder hacerlo cuando caído a tu lado, porque mis manos son torpes y mi voluntad es débil.
Posiblemente nos toparemos caminando en círculos, uno tras el otro hasta perdernos en los laberintos de unos pies cansados por el tiempo, ansiosos de correr hasta el curso del consiguiente, pero no podremos, porque será tarde y yo ya no estaré, posiblemente, pensando lo mismo que tu.
Posiblemente nos hemos equivocado: ni tú debiste mirarme, ni yo debí quererte como lo hago. Nos hubiésemos ahorrado tanto sufrir, tantos sueños, tanto tiempo, tanta vida y tanto deseo.
Tú no serías por quién escribo y estaría dedicando líneas a otro hombre, amando a otro, rogando a Dios por la fuerza para ir y darte un beso que difumine las dudas de mi cabeza y calle las voces de aquellos que osan interferir entre nosotros.
Y yo no sería esa que causa tu penar. No trabajarías en una conquista que será solo eso: una conquista con ánimos viciosos de convertirse en un romance Shakesperiano.
Posiblemente sería feliz estando sola y no teniéndote en compañía del recuerdo borroso del primer-último encuentro que nos trasladó a un lugar y momento justo, disolviendo a la gente que rondaba alrededor nuestro, inquisidoras de acontecimientos que repartir entre almas inexistentes en un segundo. ¿Recuerdas? Éramos tres: tú, yo y unos trescientos a quienes olvidar.
Posiblemente las canciones no tendrían un gusto a tus labios, ni tus manos tocarían las mías entre los acordes de una guitarra polvorienta que llora por vernos distantes y tan cerca, porque no nos decidimos entre el sí y el no; y la mutación de una voz carcomida por los fantasmas de los tangos ancestrales y los poemas triste de Lope de Vega.
Posiblemente yo debí atreverme y perder el miedo a mirarte a los ojos y tú debiste haber tenido paciencia. Ahora que muero por ti: me desprecias. Y cuando tú morías, yo estaba ahí, dispuesta a recogerte del suelo y darte un soplo de vida, pero nunca moriste. Te fuiste agonizando a refugiarte entre los cuidados porfídicos de mujeres, dejándome relegada a un espacio oscuro con olor a ti.
Posiblemente miraría las estrellas y las llamaría por su nombre, pero tras compartirlas todas contigo, han adoptado tu nombre, formado tus ojos en cada resplandor que dan cuando deciden morir indemnes.
Posiblemente podría refugiarme en un par de cigarros añejos, pero sería inútil, porque no son tú y tú no eres ellos.
Ya no me queda nada que no me traiga a la memoria algún trozo de tu existencia.
Posiblemente, tendré que esperar hasta que aparezca otro que elimine tu recuerdo por un tiempo y sufriré por él hasta que vuelvas tú….
¿Te quedas conmigo?....posiblemente….contestarías….
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
viernes, 22 de mayo de 2009
EL BESO Y EL CAMINO

Que debo seguir hasta las puertas
Del deseoso abrazo furtivo
Y de las caricias siniestras.
Un beso que me enamore profundo
Hasta el abismo de tu piel en fulgor,
Una palabra perdida en el desierto oriundo
De tantos supuestos callados por temor.
Un beso que nos limite a un segundo
Paralizando la respiración de los dos,
Sin tomar en cuenta al resto del mundo,
Un beso con el que pueda responderte
A cada pregunta inocua que surja de tu boca,
Y contarte a cerca del temor por perderte
Cuando acabe el día y me vuelva loca.
Un beso que me amarre hasta siempre en centésima
A pertenecer a tus brazos, labios y cariño
¡Qué se acabe el planeta! No me interesa,
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 20 de mayo de 2009
Dedicatoria estacional

Por mucho tiempo he creido que el afanar en un probelma es provocar dilemas insípidos que alteran el curso natural de las coasa, el equilibrio estelar, el vulgar destino. En cambio el analizar situaciones distorcionadas de la realidad y convertirlas en pedazos de utopías lejanas, es desear algo mejor, una fantasía por la cual vivir, sin dejar de sentir por los problemas ni de soñar con la realidad. El escribir los detalles de las fechas, es derrumbar las barreras de la memoria, trascender en tiempo, siendo una especie de catalizador momentaneo, pero perdurable para siempre.
La realidad es frágil, los sueños: un espejismo, los problemas : un inferno y las palabras: un dote celestial que son ocupadas para la liberación de sensaciones aglutinadas en alguna parte del cuerpo, que no dejan continuar si no se les presta la debida atención, o si en el caso fortuito, se las toma mucho en la cuenta.
La vida es parte de una conglomeración de factores adyacentes que desequilibran la cotidiana anatomía de lo que significa vivir el día a día. Tenemos que aprender a sobrellevar los cambios que se experimentan al abrir los ojos y dar la primera mirada de una jornada incólume...
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Se llama "dedicatoria estacional" porque desde hace varios años, se ha arraigado en mi, la idea de escribir algo que de qué pensar el resto del año, y para recordarlo, lo hago en la primera página de mis nuevos diarios de vida. Cada vez que se acaba uno, se escribe : "la despedida" y cuando se empieza: "la dedicatoria" esta es estacional, por el solo hecho de que solo durará una estación....el otoño...mi eterno amigo hermoso
ESCRITO POR FRANCISCA KITTSTEINER
martes, 19 de mayo de 2009
experiencia religiosa...
El solo hecho de dialogar contigo, pero encerrando lejos del alcance de las palabras a tu conciencia, abrirá las puertas que se mantienen cerradas por miedo a hacer cosas que tu conciencia no te permite, aunque, tú sabes que es por lo cual moririas.
Sentirás el alivio de pensar lo que se te antoje, sin tener que soportar los remordimientos de lo prohibido, de hacer lo prohibido, y de no arrepentirte por ser, al mismo tiempo, el caliz del que emerge algo vedado.
continuará!
jueves, 30 de abril de 2009
VENGANZA

- Ni Dios se atreve a jugar conmigo ¿y tú insinuas que no has hecho más que eso todo este tiempo?
Ni el Diablo se quiere topar conmigo cuando ando hirviendo de rabia ¿Y ahora me entero por otros que hablas de mi a mis espaldas? Prepárate que hoy te toca sentir mi venganza.- Dijo ella cuando lo miraba a los ojos mientras unos trescientos kilometros se interponían entre ambos.
La perfidia se condenzaba como el vapor que escapa desde la boca gélida de la mujer, agitando los cortinajes de recuerdos perdidos en tiempos inmemoriales y trayéndolos de regreso a la actualidad, escrutando cada centímetro cuadrado de ilusiones resquebrajadas, inventando un motivo que no fuese el inoportunio propio de ese tipo de hombres.
Se le escapaba la noche y con ella, las ganas de perdonar, de querer retroceder los días, los meses los años, hasta llegar al momento del naciento de aquel para destruirlo antes de que fuera una célula siquiera, aunque se llenaban los sentimientos de nubarrones negros repletos de odio, traición y dolor...
"Haré que se arrepienta. Le mostraré lo que no puede tener: lo pondré a su acanse y cuando él se ponga en pintullas tratando de tocarlo, lo arranco, lo transformo, lo desfiguro, lo hago exquisito y él muere." "Una semana... es todo lo que necesito, una semana y él se doblegará de retruecanos contradictorios por haber disfrutado de la fantasía surealista de un romance estacionario y de ya no tenerlo nunca más" "Una semana para que vuelva la mejor combinacion de todas las que fui.... una semana que empieza desde hoy..."
Cerró los ojos abatida por el letargo de la madrugada llena de arreboles tiernos que le rememoraban sus ojos fulgorosos de verde vegetal en reducción...Cerró los ojos y la semana empezaba con el deseo de la venganza y de tenerlo en la palma de la mano....
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
martes, 14 de abril de 2009
FALTA DE INSPIRACIÓN
colapso pensando en qué debo escribir, para llenar vacíos en páginas intactas y a la vez llenas de todo, castradas de efectos sangrantes y de frases rearmadas que buscan como propósito una lágrima aferente o, tal vez, una sonrisa, algún gesto de aceptación o rechazo del resto, aunque, he decidido escribir para auto-complacerme, para llenar esos espacios vírgenes que siguen quedando en mis fantasías con extrañas transformaciones a la realidad, per se.
A priori, necesito un motivo por el cual escribir, volver a sentirme libre de hilar pensamientos a mi antojo, olvidando los parámetros sociales dentro de los que me obligan a mantenerme. Un motivo que sea casto en el sentido de tergiversaciones absurdas y un tanto impertinentes: un motivo de carne y hueso, ya no de ilusiones ni de cuentos de hadas, uno que conozca y que pueda ver las veces que me de gana sin tener que recurrir a los párrafos donde aparecen las etopeyas o las prosopografías del mismo, sin tener que ocupar los telones cerebrales ocultos tras de mis párpados ¿Un amor platónico?
Todo lo que necesito es tener algo por el que volver a escribir. La inspiración se ha ido sin ánimos de retornar a un lugar dentro de las lejanías donde mi poderío no llega y mi espíritu teme aventurarse. Sí llega, llegará por sus medios, si no, el tiempo perdonará mis ideas y las mantendrá incólumes hasta el final de los tiempos
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 1 de abril de 2009
corriente mental 2.0
Magnolias
Amigos
Besos
Msn
definitivamente, mi cantante favorito de este mes. sí me da por mes. Las flores, esas, son mis favoritas, a mí me conquistan con ellas, una porque es super dificil sacarlas sin que se rompan y otra, son magestuosas. Este tiempo me he dado cuenta de que las cosas sí cambiaron con los amigos, ya no lo son tanto como antes. Algunos ya se olvidaron de ese cariño compartido... no lo sé. ¿sabías que con un beso apasionado quemas 6.2 calorías? ¡ponte a besar! y como besar... de forma cibernetica...por msn xD
Declaraciones
fútbol
Patines
Subercaseaux chico
Celular
Oxitocina
Declaraciones? eso no es pensamiento mío, es del Fabri! no sé qué hace en mi cabeza, se pega como la pediculosis esta cosa!
hoy me tuve que quedar a ver el fútbol con la Mariana, porque soy una buena amiga y por eso no más.
Me acordé del Subercaseaux chico porque estaba leyendo la corriente mental uno, y salían cosas del 7 de Diciembre (ves que aún me acuerdo)
mi celu? en la pechuga como siempre... xD se lee tan feo eso, pero no importa.
Oxitocina: hormona encargada de las contracciones uterianas y de los canales lactales. En cristíano.... la cosa (ya no digo improperios) que hace que te mueras del dolor del útero....
Lapíz mina
Padastro
Lluvia
Semana santa
Sea food
¿Con qué se escribe? con un lapíz mina... en los cambios de temporada, siempre me salen padastros es una cosa impresionante!
quiero que llueva pero a la antigua!! de abajo para arriba xD, pero estoy segura de que lloverá para semana santa, siempre lo hace...es un estudio estudiadamente estudiado que así lo confirma...y qué se hace en semana santa? comer sea food! cosa más rica!
Ego
Mayas
Cálculo
jueves, 26 de marzo de 2009
microcuento: ¿Qué escribir?

-¿Qué escribir?- Pensó una mujer mientras analizaba el vuelo de las moscas- ¡El vuelo de las moscas!...fusionado con la lírica de las corcheas y los stacatos, los cannones y los pianísimos escondidosen las palabras que desnudan las realidad a la qu Ee no queremos hacer frente. Escribir el temor y los retruécanos que provoca pensar en la muerte y su reflejo en el vacío de la nada, al momento del parto. Escribir algo sencillo, pero a la vez complejo, y solo inteligible para los que no saben qué escribir.
¿Qué escribir? Una A, una B, una C y así, hasta llegar al Armagedón o hasta que se acaben las palabras y las letras- Ella dejó el lápiz y no volvió a escribir.
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 25 de marzo de 2009
¿capricho o cariño?

Ya había pasado un largo tiempo desde que sus caminos se juntaron, por cosas de la vida, por que se dio la ocasión, porque el vicio de ella, se convirtió en una excusa para que los asechos reojados del pobre que la seguía, le dieran una excusa para hablarle...
Era un mal momento: con las amigas colgadas del cuello de la muchacha todo el día....esas amigas controladoras que critican cada actuar, cada mirada que decidiera lanzar al vacío o hacia los ojos de alguien en especial. Llegaba el otoño, y la melancolía inundaba los pensamientos femeninos, al extremo de llorar por solo pensar en el caer de las hojas podridas en las copas arbóreas. Y él se acercó, tratando de llamar la atención como pudiera, ofreciéndole fuego, para que encendiera un par de cigarros que esperaban ser consumidos antes de que se acabase el as de luz que las nubes dejaron colarse hacía el suelo, mas ella, no reaccionaba. Continuaba pensando en los fantasmas de amores incompletos que la rondaban cada vez que sus pies tocaban suelo liceano: "malditos romances"- pensó Úrsula, cuando estiraba el brazo para devolver la caja de cerillos, mientras que fatigaba sus pulmones con el alquitrán hecho gas, de los cigarros.
Pasaron los días, las noches, las semanas, el tiempo y no habían vuelto a cruzar sus voces en una conversación que tuviera más de cinco palabras por cada uno de los interlocutores.
Las voces en la cabeza de la mujer, comenzaban a disiparse con la venida del sol en los cielos, extinguiéndolas y confinándolas a la parte empolvada de los recuerdos, al tiempo en que él empezaba a especular, a suponer que le sería imposible conquistarla, de que ella lo quisiera, sin jamás despegar su mirada del sendero que seguía caminando Úrzula hasta llegar a su sala. Octubre ya era completo.
Las veces que se topaban de frente y cuando era inevitable para salir huyendo por la vía opuesta, no superaban el numero de dedos que se tiene en las manos, y con eso, se terminaba la lista de "conversaciones" entre ambos. Sin embargo, Úrsula, ya sabía que era observada por Juan, desde antes de ese día que intercambiaron cerillos por una promesa de un beso efímero. Le agradaba, más de lo que debería, más de lo que se suponía normal para un conocimiento del otro, tan escaso. Nunca se atrevió a tomarlo del brazo y llevárselo a caminar.
Pasaba por su lado para ponerlo nervioso, acompañada siempre de las amigas controladoras, que nunca aprovaron la atracción que comenzaba a provocarse dentro del inconsciente de la mujer.
El año cambió, y los primeros meses ya se marchaban. Marzo concluía, mas los papeles se habían invertido... él ya no la miraba, ya no seguía sus pasos, ni se ponía nervioso cuando escuchaba el nombre: Úrsula. Ya no la quería, sin importar, que ahora, a falta de admiración, escasa de fantasía, y completamente libre de los fantasmas y de las amigas, ella, se había dado cuenta de que no era un capricho, que lo quería, y que lo había perdido, por mil y millones de razones, que ya no sirven para nada, salvo para percatarse de lo tonta que fue.
Pero....no se daría por vencida...¿Aún tenía posobilidades?....la respuesta yace en Juan.....
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
lunes, 23 de marzo de 2009
CONFESIONES DE UNA ESTRELLA

A tres dedos de la luna me encuentro
con más pesares que el diámetro de ella
siendo confidente de cientos,
siendo nada más que otra misera estrella.
Alumbraré más que el astro en su vida, hizo nunca,
formando constelaciones con nubes estacionarias
virginal, inalcanzable, teniendo por pugna
las mil y una historia de amor imaginarias.
Hasta el momento en que decida al vacío lanzarme
dejando un rastro de cósmiscas ilusiones
mientras los brazos se estiran tratando de alcanzarme
y pedir el deseo morir entre canciones
Tres segundos durará mi luz celestial
y millares de voces se alzaran pensando
en el paradero de la estrella que ya no alumbra monumental
el espacio gris del cielo arrebolado.
Cinco segundos quedaré en el inconsciente popular
antes de que el éter acapare de nuevo las miradas
aunque pasaran milenios antes de que espacio se vuelva a poblar,
de luz incandescente, para las personas enamoradas.
A tres dedos de la luna me encuentro, sola
y nadie más que yo, brilla tan alto
odiada por los otros que componen mi estola
de radiación romántica y agridulce canto.
Sueña un pensamiento, siente la amargura
de ser observada siempre y completamente
aunque sepas, que es por la luna
y jamás por ser la estrella que alumbra en la mente.
Mi luz duró seis segundos
y el olvido...el tiempo en que se muere el mundo....
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
miércoles, 11 de marzo de 2009
LA CARGA DE SER YO
La condena de creerse normal cuando lo normal no es más que una matución taciturna de una realidad torcida hasta lo ridículo, me va carcomiendo hasta dejar solo un vestigio de lo que en realidad soy o me gustaría llegar a ser.
A veces pienso, que es el destino el que se rie en mi frente, maldiciéndome por ser lo que él no quería concebir, una criatura que tiene por futuro describir con palabras lo hermoso de la naturaleza, la vida, el amor....siendo que jamás he apreciado algo tanto como para transferirlo a oraciones y frases rebuscadas, intentando inventar alguna faltasía literaria digna de comparación con los grandes de la historia.
He escrito mil y una historias de amor, de deseos pasionales, sin tratar de hacer una hiperbole de la cantidad, pero, así es: mil y una historia, por lo bajo, siendo que aún no puedo desarrollar la mía propia. Escribo de lo que veo, de lo que imagino, de lo que me gustaría a mí vivir....
La condena de ser Francisca Kittsteiner, es la condena de ver parejas ir y venir, pero ¿cuándo la mía? ¿Por qué el destino me muestra lo que no me quiere dar, obligándome a materializar lo que los esos no pueden demostrar? ¿Por qué no puedo, simplemente, no anhelar un romance de los grandes, o de los pasajero, pero que sea un romance? No lo sé.....
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER
domingo, 8 de marzo de 2009
Feliz Día Internacional de la Mujer!
jueves, 5 de marzo de 2009
EN COMPAÑÍA DE UNOS CIGARRILLOS

En compañía de unos cigarrillos
escucho como se me escapa la existencia cascabelera
a ritmo con las sinfonías de los grillos
que culminan en una fragancia lisonjera.
En compañía de unos cigarrillos
compongo versos extraños,
haciendo bailar a los cerillos
que quemará los recuerdos de mis años
amargos y almidonados
que ya no me sirven a falta de caudillo
procurador de castigos abandonados.
En compañía de unos cigarrillos
trasnfiguro mi pasado y acomodo el destino
para que no deje caer los martillos
sobre mis esperanzas de encontrar cariño.
En compañía de unos cigarrillos
espero la aparición de mi galán
que traiga entre sus ropas algunos anillos
que pueda entregar a mi corazón escaso de afán,
pero no lo creo, y que quedo con mis cigarros
a joderme la cabeza pensando en qué pensar.
En compañía de unos cigarrillos
me doy cuenta de que me falta algo, una cosa escencial,
¿será que se me perdieron unos cuantos tornillos
o que es tiempo de que me busque algo con que pasar
las tardes solitarias que se convierten en infiernillos
terrenales llenos de humo y de carentes de tiempo caudal?
En compañía de unos cigarrillos....
me gusta escribir, vivir, sufrir...¿morir?
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER