sábado, 7 de enero de 2012

EL REGRESO DEL REY PERDIDO


EL REGRESO DEL REY PERDIDO


Y este año traerá riquezas en todo el espectro de la palabra y mucho pero mucho amor para esta pobre desquiciada que afana con aferrarse a lo que nunca fue suyo y que nadie le promete, pero que aun así sigue esperando y toma por verdad las miles de quimeras que mi mente en fulgor crea a falta de entretención.

Me consume una realidad egoísta, cruel y vagamente gris, repleta de soledad absoluta con olor a tabaco y a menta prensada, siendo destrozada a media noche, cuando los recuerdos atacan y me condena mi propio orgullo, pues nadie debe enterarse del dolor provocado por su ausencia, la añoranza de sus besos y el contacto de sus manos en mi pelo al alba. Lo extraño, ya lo dije. Ahora puedo arder en el infierno, despojada de orgullo, pero confesa.

Lo añoro y lo quiero así, durmiendo en el lado vacío en mi cama, la que permanece virgen pues es el trono de un rey en exilio que más tarde que temprano deberá regresar a los brazos de la reina.


Es infinito el silencio sofocando mis, mientras, el canto de los queltehues me avisa que es cercano el amanecer y es menester dormir. Quizá en sueños venga a mí, sienta su amor y pueda despertar con una sonrisa en los labios tras haber probado la ambrosía de sus besos.  No sé cómo, no sé cuándo, pero se ha convertido en el mundo que quiero.

Muy en el fondo presiento que toda esta especulación nacida en el fulgor de la sangre, mientras los oídos zumban por la música estridente, se concretará y el reino tendrá nuevamente un monarca… Lo sé y también sé qué poca cordura me queda desde que partió fuera de las fronteras.


 Siempre hay un te amo escrito entrelineas, todos dedicados a ti mi cielo eterno, distante, inalcanzable, el candil que alumbra la oscuridad imperante en mi existencia vacía y pensamientos retrógrados. Ahora, encuentra el mensaje que escribí para ti, léelo hasta que comprendas el real significado: aquí sigue intacto mi amor por ti, rey perdido. 


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER


jueves, 5 de enero de 2012

EL CAMINO DE REGRESO A CASA



Muchas veces me tuviste despierta mirando el amanecer y ofreciendo mi existencia a cambio de tu compañía como ofrenda sagrada a quién quisiera apiadarse de esta pobre alma desesperada por volver a verte una sola vez más para agotar las ganas desquiciadas de querer amalgamar el recuerdo furtivo de aquel beso, el uútimo o quizás el primero, sinceramente a estas alturas del partido, mucho, no importa.

Muchas veces deseé nunca haberte dicho adiós porque con eso, renuncié a la felicidad imperante que reinaba en mis pensamientos hasta el momento absurdo en que cruzaste el umbral de la puerta para no regresar jamás. Te llevaste todo y no te importó quitarme la vida mientras partías sin siquiera mirar atrás y así nunca pudiste ver que me desangraba por el pecho, ahogada en un llanto que no era capaz de explotar.

Muchas veces maldije al cielo por haberte puesto cerca de mí, cuando menos lo esperaba, entregándome un sentimiento, que hasta entonces, conocía por nombre, al igual que a ti, pero que con el paso del tiempo se transformó en lo único que realmente importa…the same as you…
Y de igual forma conjuré infiernos terrenales para que atormentaran a estos ojos que decidieron fijarse en ti sin antes preguntar si era posible que volvieran a tener dueño o un objeto de deseo prohibido.

Más de alguna vez aventé lágrimas al vacío por tu causa perdida, creyendo que con eso, encontraría la redención de mis pecados la amnesia absoluta que te borraría para siempre y me dejaría dormir tranquila hasta que las caricias de tus manos me despertaran del mal sueño en que se convirtió todo, cuando descubrí que no te podría poseer por mucho que así lo añorase, llorase, suplicase y le escupiera a la cara a Dios, por su ira sin sentido en mi contra. Desde ahora eres tú quién me hace ser una blasfema que culpa a Dios por tus errores y falta de sentido común…Creo que ahora, nos encontraremos en el averno.

Un millón de veces dudé de tu existencia borrosa y un millón más te vi pasar por mi camino de regreso a casa, oscureciendo a los astros con el fulgor de tus ojos acechantes de los que no puedo librarme ni cuando estoy en letargo. Es como un veneno que corroe desde a dentro y tengo que hacer de tripas corazón para no morir retorcida en hiel, con la boca amarga y extrañándote hasta lo irracional. Me pregunto qué será de ti tras todos los años que has pasado alejado de mi cuidado sigiloso ¿Te encontrarás bien? ¿Formaste una familia? ¿Te acuerdas de mí?...


Muchas veces quise nunca haberte amado como loca, sino de aquí al infinito dos veces, ida y vuelta en un par de días, que se hubiera condensado el universo sobre nuestras cabezas y explotado en un instante, separándonos en extremos opuestos de la habitación sin posibilidades de un reencuentro, porque la caterva era mucha, porque Cupido, en el estallido había muerto, porque era de noche y los lobos querían sangre. Imagino que así hubiese sido más fácil continuar.

Me arrepiento de tantas cosas que no hice cuando correspondía: de no haberte amarrado a mí, de no haberte hechizado con los encantos del sexo, de no haberte arrastrado al rincón más lóbrego y habernos quedado ahí hasta que me aburriera de ti…


Me arrepiento de arrepentirme de no haberme arrepentido cuando debí arrepentirme y haber dado media vuelta, apareciéndome entre tus sábanas que no fueron cómplices de nada, porque me arrepentí…


Muchas veces más me tendrás mirando el amanecer ofreciendo mi existencia a quién quiera apiadarse de mi o hasta que se congele el destino y te vea otra vez en el camino de regreso a casa y pruebe el recuerdo de aquel beso, el primero o quizás el último, que ya no me importa cuál sea, con tal de no arrepentirme luego…


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

sábado, 17 de diciembre de 2011

Y SI PODRÍA


Y si esos ojos dejan de pronto de mirarme…

Y si jamás los vuelvo a ver de tan cerca…

Y si nunca llegara a amarme…

Y si ya no continúo siendo tan terca…

Podría se que todo comience,

Podría cambiar el destino que me asignaron,

Podría hacer que con frecuencia, él me piense,

Podría ser él el príncipe que me regalaron…

Y si ya no regresa a mis brazos cansados…

Y si algo le ocurre cuando esté lejos de mi vista cautelosa…

Y si ya no escucho sus pensamientos osados…

Y si ya no puedo ser su amante recelosa…

Podría olvidarlo en un par de meses,

Podría ser que se ha clavado en mi pecho,

Podría morir mientras durmiese,

Podría yacer con él en el lecho.

Y si mañana confieso lo que quiero gritar…

Y si tiembla la tierra cuando esté oscuro…

Y si todo vuelve a empezar…

Y si todo se realiza, aunque lo dudo…

Podría ser que me añore como quiero,

Podría venir hasta mi puerta desesperado,

Podría entregarme el cariño que espero,

Podría resultar de mí, enamorado.

Y si el tiempo que me queda es poco…

Y si no consigo gastarlo perdida en sus besos…

Y si a los recuerdos convoco…

Y si mi vida se basa en tropiezos…

Podría ser que esto sea un mal sueño,

Podría mi futuro es una mera fantasía,

Podría convertirse en mi único dueño,

Podría convencerme de probar la ambrosía.

Y si el sol no aparece por el oriente,

Y si en la noche me escapo a sus pensamientos,

Y si de pronto, ya no afano en conseguirlo imponente,

Y si jamás construí mi guarida con cimientos.

Podría ser que se desmorone el amanecer,

Podría acallarse el llanto que invoco,

Podría no volver a aparecer,

Podría ser rechazo lo que le provoco…

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

jueves, 17 de noviembre de 2011

ELLA ESTÁ TRISTE



Ella está triste y nadie lo nota,
Porque hoy volvió a brillar como la noche anterior,
Aunque su traje plateado sigue absorbiendo la gota
De la lágrima derramada sin motivo ulterior.
Ella no es feliz y a nadie le importa,
Mientras siga donde está todo está perfecto,
Pero nadie le pregunta el problema que la exhorta
Y que le ha puesto llanto en los ojos por defecto.
Ella ha perdido la razón de continuar alumbrando
Y se opaca conforme el tiempo se burla,
Al pasar tantos años y continuar mirando
Lo que no puede tener por mucho que le gusta.
Ella sigue en carrera persiguiendo a su amor
Que le rehúye de día y se esconde por el ocaso,
Pero no se desanima porque sabe que aquel calor
Será suyo cuando se acabe el funesto caso.
Ella está triste y nadie le dice a la cara,
Que no es malo sufrir con tal dolor,
Porque de sacrificios se forja la victoria rara
Y que algún día, enamorará al sol.
Ella está triste porque no quiere volver a esperar,
Mientras todos andan de la mano de Cupido
Y ella mira lo que no tiene y le gustaría crear
Apenas se desequilibre la Tierra y alcance a su sol querido.

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

viernes, 4 de noviembre de 2011

IMAGINÉ


Imaginé que todo ere distinto a lo que de verdad es, que tú y yo aún existía fuera de los brazos cándidos del infierno en era glacial temprana, que nadie sabía lo que ocurría bajo el hecho de las miradas cruzadas al azar y que confiesan más cosas que el discurso que pretendo decir para salvar lo que nos queda por salvar, aunque con eso renuncie al orgullo del que me vanaglorio sin que nadie me asegure victorias o tratados de paz.

Imaginé que volvías a besarme, esta vez de verdad y declarabas al susurro matutino que hace tiempo esperabas por mí, y que tú eras aquel que me prometieron al nacer: mi príncipe multicolores que ha recorrido un mundo buscando a la princesa oculta en melancolía plausible y añeja; mi caballero medieval que viene a rendirle honores a la reina que ha tomado por conquista los territorios indómitos de un corazón hecho trizas con el paso del los años, lo que yo necesito y quiero para ser plenamente feliz y en tus brazos dar mi último suspiro antes de partir a las infinidades del cielo.

Imaginé que la totalidad de las lagrimas vertidas habían valido la pena y que todavía quedaba una por llorar, cuando el universo se alineara y diera la venia para que a la hora exacta en que Dios decida cerrar los ojos, en tu vientre descanse el mío, y que los cuerpos yazcan agotados hasta que el sol no aguante más los celos y nos golpee en la cara con sus rallos de oro.

Imaginé que no te había conocido, que ese día pasé por tu lado sin mirar y jamás llamaste mi atención, que nunca te quise, que me eras indistinto, uno más de tantos que caminan por la calle y mientras armaba el cuadro se borró la sonrisa perenne de mi rostro y el cielo se oscureció, sentí dolor en el pecho y que la sangre se me escapaba de las venas. Te prefiero distante, frío, indiferente, a que no existas. Prefiero seguir sufriendo y llorando por las noches una y otra vez, de aquí al infinito, antes de que ser infiel al cariño masoquista que profeso por ti y por eso, moriré bajo el amparo tortuoso de una amistad sin escapatorias. (Sin embargo, hay veces en que prefiero mandarte al carajo)

Imaginé que cuando vistiera las galas de un vestido azul, bailaríamos hasta que las piernas no aguantasen ni el roce de una pluma, que tú me tomarías por la cintura como si tuvieras miedo de perderme o que la canción fuese a acabar de forma repentina y yo, armaría una fortaleza en el resguardo de tus hombros. Se terminará la fiesta, la música y nosotros seguiremos bailando hasta que se nos ocurriera otra cosa qué hacer.

Imaginé que había una segunda parte de la historia que quedaba por escribir, la que se tardaba un poco porque no conseguí un lápiz y un papel donde plasmarla, que se creaban nuevos personajes que llegan a amenazar las fantasías de él y las mías dando luces de ofrecer algo mejor a lo que nosotros podemos entregarnos, eran tentadores y más de alguna vez caíamos en las garras de lo prohibido, pero que es sensual, aunque, ya pasado el tiempo, habiendo cedido los dos, nos volveríamos a ve y sería incontenible correr a los brazos del otro para entregar los besos que debimos darnos desde un principio y que quedaron en suspenso…no habernos separado nunca.

Imaginé que todo lo que había imaginado, antes de que a Abril se le escapara la vida, lo estaría viviendo y sería mi derecho sagrado despertarte con un beso en la frente, cuando el sol decidiera atacar nuevamente.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

jueves, 22 de septiembre de 2011

ÉL LA ESTÁ MIRANDO


Él la está mirando desde lejos y asechando
Como alguna vez me miró con esos ojos cansados
Y no entiendo a qué está jugando
Ni por qué deja a mis deseos mutilados.

Él la está mirando y yo lo miro con tristeza,
Mientras me condenso en los besos lóbregamente entregados,
Y es que la mira como si ella fuera la presa
Y yo fuera un recuerdo en el pasado.

Él la está mirando y yo escribo a cambio del llanto
Pues, si tengo que pelear por lo que es mío por derecho
No se puede notar que lo quiero tanto
Y ahogaré el lamento en mi pecho.

Él la está mirando y se congela el universo en el tiempo,
Y es que no logro entender cómo ella y yo que estoy al lado,
Estoy siendo abandonada a mi suerte, enardecida con el vuelo del lempo,
Y el corazón completamente acorazado.

Él la está mirando y ya no me importa que la mire hasta el hastío,
Porque él para mí es tema desagradable y proscrito,
Que merece el rincón más dulce del mero vacío,
Porque se dice que en gustos no hay nada escrito.
(Aunque los de él se quedaron en el estío)





ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

lunes, 22 de agosto de 2011

FIESTA


Y todo vuelve a comenzar de nuevo. Las coincidencias de lo que depara la noche se hacen insostenibles: otra vez los mismos, los invitados de última hora, la fiesta, el vino, la luna en menguante, sus ojos de cazados cuando observa a la presa que resulto ser yo y mis ganas irracionales de que esta vez la historia sea distinta, quizás con un mejor final y más largo o tal vez que simplemente no ocurra nada. En el fondo algo me dice que es mejor así: “desde lejos, te quiero más”.

Se suponía que para estas alturas sería mío, como lo son los astros que iluminan el sendero que me obligan a pisar, haciéndome caer en la misma parte que la ultima vez, pero me han jugado una mala pasada y tras el telón se vislumbra la amenaza constante de un nuevo enemigo: ella…que le coquetea en mi cara, en los terrenos que por derecho me pertenecen, donde yo tengo el control de todo, cuando más alegre no puedo estar y el boato se luce en esplendor. La muy maldita ha entrado en mi reino y viene por la corona.

Aunque debo confesar que mucho no me importa, pues estoy cansada de tener que ser siempre yo la que lidere las batallas que por él se enlazan. Las he ganado, sí, pero llega un límite en que ya no se puede continuar y la abdicación parece inminente. La verdad, tampoco vale la pena tanto esfuerzo.
Sigue avanzando la velada y se me olvidó lo que vine a hacer, si al combate, a rendir honores y suplicar por el perdón de mi vida a cambio del tridente de Neptuno o a olvidar lo que en conciencia no puedo. Ya no importa tanto porque le han dado un zarpazo directo al núcleo del corazón y sangro a destajo mientras la música flujo y él no me mira…

Pierdo el control de lo que pasa, la gente se hace distante y el mundo se condensa sobre mí y es que lo odio tanto por no poder conformarse solo conmigo, sino que afana en perderse en caderas ajenas. Es como si el cariño sagrado que le profeso, hubiera mutado, transformándose en hiel perversa que amenaza con descuartizarlo en frente de los que aquí están, por ser él un inmundo cobarde, ella, el enemigo y yo la que le gusta sufrir por querer hacerlo.

Quiero salir, correr, hasta que se desgasten mis zapatos o morir en una botella de buen brandi, gritar procurando enmudecerme y borrar lo que con él pasé. Retroceder el tiempo y nunca haberlo acompañado: dejar que se perdiera. Sin embargo, hay que salvaguardar las apariencias, mentir si es necesario, para salvar el pellejo de la caterva que no tiene piedad al hablar de lo que no les concierne. Me quedo estática por u minuto, mirando catatónica los pasos de aquel que se dirige al bar acompañado por alguien cuyo nombre no debo pronunciar y pienso: “hace un mes, hacías eso mismo conmigo y no te importa que yo esté aquí…y no te importa que la celebración se deba a mí… y no te importa arruinarme la salida…envenénate en licor y veamos si es ella la que te socorre...”
Vuelvo a bailar, tratando de perderme en la música e increíblemente lo logro, entonces puedo decir: “ya no me importas como antes”
Quizás todo esto fue un mal sueño, vi cosas donde no las había y me aferré a ellas, pero me desprendo, te libero y con eso, se acabó la historia. Solo espero que no te arrepientas porque no soy tan fuerte y puede que todo vuelva a comenzar….



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

domingo, 21 de agosto de 2011

PARSIMONIA



Somnolencia precoz en un día apresurado,
Mesura disminuida con licencia para matar,
Calambres en las piernas por tan largo tramo caminado
Y el bamboleo incesante de deseos por concretar.

Labios que tientan a mis pecados escondidos
En las fauces de un lobo dispuesto a cazar
A la presa que remolinos de lujuria ha encendido
Con luces parpadeantes al otro extremo de la cuidad.

Hay voces de ultratumba que escapan de mis caderas
Y horrores prohibidos que aparecen en mentes perturbadas
Cada que se acercan a un punto trascendente y caen por las escaleras,
Persiguiendo a esa boca celestial ligeramente barrumbada.


Ruidos preocupantes molestan a mi cansancio en proliferación
Y las estrellas cantan arrullos para que entereza reúna,
Mientras observan distantes ocultándome la ocasión
Cuando separaron nuestras manos por ausencia de fortuna.

Se me escapan los sueños al universo profundo,
Doblegándose ante las mañas de un Prometeo encadenado
Que se ríe a carcajadas de mi amor difunto

Sin absolución de mis codicias perdonado…

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

A MIL POR HORA


Faltan tantas cosas que parecen indispensables, pero que no están, que las imagino para que las neuronas tengan algo que hacer y no morir de aburrimiento o de hipotermia prematura…

Las invento y me obligo a creer que son reales, que están ahí para mí y por mí, aunque la verdad, es que aquí no hay nada, aquí no es ningún lado.

Trato de dibujar algo que parezca una ilusión, me aferro a ella, lo más que puedo, la integro en mi esencia y de un momento a otro, desaparece, dejándole sola, apadrinada por el miedo que provoca la transición tenebrosa entre la luz y la sombra, el ruido y el silencio, las comas y mis pensamientos y no me puedo concentrar; hay tatas distracciones: Televisiones sonando con las noticias de las 9 a todo volumen, un niño que llora, una madre que grita y el cielo que observa. ¡no me puedo concentrar!

Tengo un cúmulo de ideas en continua multiplicación que reclaman por encontrar una hoja de papel en blanco o una servilleta, donde quedar tranquilas,, hay tanto que escribir, llamadas por hacer, y tan poco tiempo…debo estudiar, tengo que comer, dormir si es posible, sin embargo, lo veo difícil. Creo que ya olvidé lo que eso significa, pero no me importa: “para obtener recompensas, hay que hacer sacrificios” si ya parezco estúpida repitiéndolo cada cinco minutos para no ser consumida por el álter ego del descanso y fallar a ultima hora.

Desde que nací, según se cuenta la leyenda hace 19 años atrás, que soy instruida para ganar la cazaría de nunca acabar, en que si no se saca una carrera, un post grado, un magíster, doctorado y todos esos títulos de dudosa naturaleza, no iba a ser nadie en la vida. Que limpiase el camino vez que pudiera, que aquí no hay amistades que valga si es que se cruza a conciencia o no, en el camino que voy armando conforme elimino adversarios, releo un libro con polillas dentro, aprendo fórmulas y definiciones, saco el límite del planeta cuando la tierra tiende a nada, mantengo el maquillaje en su lugar, aprendo a ser dueña de casa, tutora de mí misma, ensayo el inglés, el italiano sin olvidar el castellano y sus infinitas reglas y trato de buscar un tiempo para terminar mi Opus Magnum: la tranquilidad que me rehúye como si fuese alérgica a mis encantos.

Creo que no soy la única que fue criada a mil por hora y lo digo porque cada vez se hace más complejo avanzar un peldaño en la escalera de la inmortalidad laboral.

Se me acabó el café, tendré que bajar por otra taza…. Y pierdo tiempo.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿CÓMO?



¿Cómo hago para apartar al mundo de nosotros?
¿Aislarnos tras las puertas y confesar,
Exorcizar a los que sobran, sacar a los otros,
Que nunca terminan de molestar?

¿Cómo le digo lo que pasa en mi pecho
Cuando lo veo aparecer temprano en la jornada?
¿Lo que ocurre en las noches cuando yazco en el lecho,
Pensando en todo lo que pudo ser y que quedó en nada?

¿Cómo me acerco sin que sea tan obvio y vulgar?
¿Disfrazo mis afanes y el boato que siento
Bajo el amparo lascivo de una simple amistad
Hasta que me aburra y rompa de un grito el silencio?

¿Cómo callo a la caterva y le robo unos besos?
¿Por qué duele tanto la cercanía distante en la que nos encontramos?
¿Cuándo fue que tomó a mis sentimientos como presos?
¿Por qué todo el mundo sabe que, en secreto, nos amamos?

¿Cómo puede ser tan inocuo y no darse cuenta
De que lo quiero hasta más no poder,
Que no es sano, que puse mi corazón a la venta
Y no soy capaz de a otro poderlo vender?

¿Cómo fue que se aferró tan fuerte donde no puedo controlar?
¿Desde cuándo que lo conozco? Porque parece una vida completa,
¿Quién se ensaño conmigo que no me permite un amor crear?
¿Por qué tuvo que ser él y no uno de los que por mí desesperan?

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

viernes, 12 de agosto de 2011

AQUÍ NO PASÓ NADA




La música, la fiesta, el vino, la compañía, el beso y aquí no pasó nada.
La historia, los rumores, el coqueteo, los enojos y no pasó nada.
El tiempo, los desvelos, los amigos, las salidas y no ha pasado nada.
El silencio, las conversaciones, el estudio, las risas y sigue sin pasar nada.
Los quebrantos, la melancolía, el enemigo, el tequila y no pasa nada.
El banco, el partido, el viernes en la noche, el tormento y no pasó nada.
El corazón roto, la borrachera, el emperador, la emperatriz y entre ellos no pasa nada.
Las cartas, las brujas, los encantos, los conjuros y no pasó nada.
La enfermedad, el remedio, el enfermo, quien lo cuida y no pasa nada.
El saludo, el día a día, tu casa o mi casa, el adiós y ¿No pasó nada?
Las pruebas, las clases, el asiento reservado, los comentarios y no pasó nada.
El destino, la carrera, la cuidad intermitente, el comienzo y no pasa nada.
Un hombre, una mujer, un gusto, un beso y no pasó nada.
El cumpleaños, los desvíos, los invitados, la gente que sobra y sabe que no pasa nada.
El cólera, el deseo, la fantasía, el recuerdo y no pasa nada.
Cupido, su envidia, el poder, el azar y no pasó nada.
Las llamadas, los celos, el secreto a voces y tu “aquí no pasó nada”.
Las causas, los culpables, la prisa, las ganas y crees que no pasó nada.
Los escritos, la inspiración, el lápiz, tú, y para mí no ha pasado nada.
La constancia, el desencanto, la reconquista, la batalla perdida y en la guerra que no pasó nada.
El día, la noche, el lucero que alumbra todo, el frío y sí pasó algo.
Ahora, te cuento que a mí contigo, no me pasó nada.

Vive con ello. 

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

QUIERO ALEJARME EL DOLOR.


Quiero alejarme del dolor.
Un eterno vaivén de sensaciones.
Infinito, cuanto más ansío que acabe.
En mi memoria vuelan alocados los recuerdos.
Rozo mis piernas con la rutina al caminar.
Odio rehogado en besos.
En mi ínfima intimidad me atoro.
Sentir el frió en mis venas.
Capaz de enfriar mi sangre en un suspiro.
Arremeto contra las paredes del silencio.
Placer de gritar hasta quedar exhausta.
Al menos, me quedan las letras.
Raudas palabras que liberan pensamientos.
Y desatan lo que ya nada queda.Llorar hasta morir. No hay dolor as amargo que amar a un extraño que se marchó con mi vida



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

miércoles, 10 de agosto de 2011

CAN'T GET....



Tras una semana de indiferencia parcial, comienza a aparecer las muestras de cariño, esas que se dan en público, sin que importe en verdad, lo que el resto piense, porque a estas alturas, ya da lo mismo. También surgen las propuestas de intercambio, las ofertas para tomar una decisión sobre las cosas triviales que bajo su amparo, tienden a decirse los secretos de loa que carecemos de valentía para gritar. Seguramente esta será una gran semana, aunque no me atrevo a apostar nada, porque todo pende de un hilo inexistente, pero que todo el mundo puede ver, menos nosotros.
Así como vamos….temo que quede en nada.
Siento un dejo de envidia, cuando observo a las parejas que se han formado en tiempo record en el mismo contexto en el que me encuentro. Entonces, surge el problema ¿Cuándo me tocará ser yo parte de una de ellas? ¿Será con él? ¿Es mutuo o todo quedó en el fervor del momento, el exceso de alcohol y la música estridente? Espero que lo último sean solo conjeturas apresuradas en las que mi mente divaga porque no tiene nada que hacer ahora. Pero vuelvo a decir. Siento envidia, y no es sana. 
He llegado a la conclusión de que no me gusta lo que estoy sintiendo, es casi imperativo verlo cada cinco minutos, que sea en lo primero que pienso en la mañana y lo último al caer en letargo. Definitivamente, estoy pasando el umbral de la cordura.
Tengo miedo, porque ha sido rápido y como un golpe de ola en mi cara. No sé qué tiene, pero cada vez me hipnotiza un tanto más.
Creo que esto es caótico…si tan solo fuera más valiente, si yo no demostrara mi indiferencia obligada de manera tan obvia, si el mundo nos dejara tranquilos, si Cupido se apiadara un poco y si sus besos no fueran tan adictivos: la historia no sería la misma y no dolería como duele el no tenerlo conmigo. 



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

miércoles, 20 de julio de 2011

RENACER



Cuando acabe este día, sé que todo estará mejor… se habrá ido un año de llantos encapsulados y confinados a pudrirse dentro de este pecho que no contará nada, aunque esté bajo tortura, que será mártir por su orgullo y se atragantará con la carroña de lo que es imperante gritar cuando no se tiene la voz para hacerlo. Se habrá acabado la lucha constante conmigo misma, brillará el sol que desde hace años está vetado, y desaparecerá la falsa sonrisa que esconde mi ánimo a medio consumir.
Cuando acabe este día, cual fénix de sus cenizas, he de renacer, veré dónde fue que tropecé, para volver a hacerlo cuantas veces sea necesario hasta que aprenda a no confabular contra la destrucción de mi felicidad. He de caer, hasta que sangren mis rodillas, porque quiero caer, quiero aprender de mis golpes y no de los ajenos, enceguecerme con lo que persigo hasta conquistar al enemigo y poner mi bandera de victoria sobre su tumba. He de sonreír…
Cuando acabe este día, empezará la gala de buenaventuras que se han acumulado sin que las pueda cobrar, porque no había tiempo, no habían ganas, no había quién las pudiera gozar.
Confieso que me perdí, no sé en qué vuelta caprichosa del camino, pero mañana iré a buscar dónde fue y porqué….
Mañana, comenzaré a escribir mejor…


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

sábado, 9 de julio de 2011

PERDIDA EN EL PARAÍSO




Cierra los ojos y piensa en mí un momento ¿Qué ves? La figura cándida de una mujer enamorada hasta el delirio, siempre quieta y desde las esquinas observando de reojo, llorando contigo cada tristeza y siendo feliz cuando me saludabas por la mera coincidencia de la angostura de un pasillo con una sola salida. La mujer que estuvo a tu lado cuando la melancolía invadía tus lágrimas, pendiente de plantar la carrera a penas tu rostro denotara el ligero rastro de la lluvia salada de unos ojos en cascada explosiva, dispuesto a convertirse en una fuente desbordante de agonía matutina.
Yo que fantaseaba con el aroma que emana de tu cuello e inunda los rincones de mi vida convirtiéndola en demasía tuya, ayer, y siempre, impregnando con tu esencia mis palabras taciturnas y esclavizando a mis poemas, víctimas del deseo lascivo, haciendo perenne mi amor por ti, por tus ojos cargados de amargura e incapaces de mirarme porque para ti soy una más de la lista viciosa de victorias sangrientas producto de corazones rotos.

Ves, a la mujer ahogada en plegaras elevadas y enterradas, armada hasta el cansancio con frases cursis que pide un poco de cariño, pero del antiguo, del meloso y mortal.  Traigo la luz que le robé a Zeus de sus rayos, porque te faltaba lumbre para calentar tus manos de cristal. 
Me quedo contigo dando vueltas en mi cabeza como perdida que no quiere ser encontrada porque habita en el paraíso. 
ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

martes, 5 de julio de 2011

OCASO

Es lo mismo que en el ocaso, en el momento exacto cuando no hay horizonte y el sol se funde con los resquiebres del mar: La cara de lo divino.
Y los llamados de las sirenas vaciàn el aire, obligando a los mil marinos a naufragar sin más en las fantasías desquiciadas de los arrepentimientos provocados por el descenso inminente de la lasciva, cuando se retoma la conciencia de los actos y se denota el peligro escondido tras unos besos entregados porque sí, y por sobre todo, cuando se sabe de la caducidad de lo que no puede seguir... cuando es roto un corazón.
Se siente el centelleo enceguesedor de un no rotundo que se confunde en un quizás después. Tonto de aquel que lo crea, tonta yo, por haber apostado mi vida en el hecho y haber perdido, por jugar a tientas un juego sin reglas que terminará con una venganza maligna en nombre de a los que nos han desarmado antes de empezar la batalla.
Así como llegó... se puede ir.....


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

FENIX



Del polvo fuiste hecho, y al polvo volverás....

miércoles, 29 de junio de 2011

¿CUÁNDO?





¿Cuándo se perdona?
 ¿Cuándo no se tiene nada más que hacer?
 ¿Cuándo la gente realmente cambia?
 ¿Lo hace?...

¿Cuándo se deja de llorar?
¿Cuándo se acaban las lagrimas y los ojos comienzan a doler?
 ¿Cuándo el cuerpo pide a gritos el reposo?
¿Entonces, por qué no dejo de llorar?...


¿Cuándo la angustia duele más?
¿Cuándo se toca el orgullo?
 ¿Cuándo se sabe que todo acabó?
 ¿Cuándo aparece el lobo vestido de oveja y en la oveja uno ve la imagen del amor?....


¿Cuándo Cupido se empezó a ensañar conmigo?
 ¿El día aquel cuando le escupí a la cara?
 ¿Cuándo lo humillé hasta el cansancio?
¿Cuándo le partí el corazón?...


¿Cuándo fue que llegué a este estado menesteroso?
¿Cómo fue que no me di cuenta o simplemente,
 no quería ver lo que ante mí, se desplegaba?
¿Cuándo se me acabaron las ganas de vivir?...


¿Cuándo se tiene que seguir peleando por lo que se cree suyo?
¿Cuándo comienza a serlo?
¿Cuándo te lo quitan de los brazos y se lo entregan a otro?
¿Cuándo fue que entregue mi alma sin cheque en garantía?....


¿Cuándo el frío ya no se siente y es reemplazado por un fuego abrazador
 que consume la vida sin dejar respirar?
 ¿Cuándo el aire se hizo más denso y lleno de polución?
¿Cuándo las nubes poblaron mis sentidos?...


¿Cuándo el vino se convirtió en mi mejor amigo y cuándo dejó de ser un placer culpable
para pasar luego, a llenar los vacíos que dejó mi decadencia?
¿Cuándo las palabras costaron tanto que salieran?
 ¿Cuándo dejaré de sumirme en la mierda de la autocompasión?....




¿Cuándo llegará una nueva excusa para celebrar la muerte de mis conquistas,
 la aniquilación del enemigo y tomar venganza
por lo que me han arrebatado del lecho todavía sumamente tibio?
¿Cuándo podré bailar tangos sobre el féretro del maldito?...

 ¿Es bueno? ¿Me vuelvo loca?
¿Anhelo la retribución del sufrimiento que me han otorgado por gentileza mezquina?
¿Deseo borrar lo que ha pasado en el transcurso del tiempo?
 ¿Es sano? ¿Me interesa? ...



ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

lunes, 27 de junio de 2011

IF YOU REALLY LOVED ME



If you really loved me: déjame ir...
If you really loved me: no me digas nada....
If you really loved me. no me obligues a vivir,
If you really loved me: llévate este sentimiento del que sigo prendada.
If you really loved me: bésame una vez más
If you really loved me: olvídame tan pronto sea posible,
If you really loved me: déjame tranquila y en paz
If you really loved me: abrázame y disípate invisible...
If you really loved me: love me again!!!!!!!

ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

martes, 21 de junio de 2011

ABUNDANCIA


Tengo ganas de no sé qué... tengo nostalgia de recuerdos que no poseo. Tengo calor de la tibieza de un cuerpo a mi lado, sin que haya alguno que pueda abrazar. Tengo esperanzas de deseos que aún no imagino y satisfacción por logros que todavía no concreto.

Tengo ganas de besar unos labios cercanos que se encuentran a millas de distancia desde donde me enraízo ahora.

Quiero cantar sonetos que no se han escrito y de recitar poesías dedicadas a quien no ha nacido. Tengo orgullos rotos por batallas que ni se tratan de pelear y cicatrices en el cuerpo de esposas forjadas. Guardo angustia por amores inoportunos sin, todavía, poder amar a alguien mero. Tengo deseos de dormir sin estar realmente cansada.

Tengo ganas de un café con menta, sentarme en el balcón y fantasear con las historias que nadie ha contado, silbar al viento, extender los brazos y entregarme a la libertad que ahora me agobia, respirar tan solo una vez, sin la polución que exanguina mis pulmones lastimeros, exorcizar el peso de las responsabilidades y desdoblarme de la realidad.

Tengo ganas de mojar mis pies en el mar, escarbar en la arena hasta llegar a China y devolverme, caminar mar adentro sin llegar ahogarme, jugar con las sirenas y provocar naufragios con mi mirada, ser la causal de la muerte de los bárbaros y seguir como si aquí no ha pasado nada.

Tengo ganas de seguir escribiendo eternamente, pero algo que trascienda mi existencia, aunque no hay tiempo y verdaderamente, hay fatiga en mi cabeza, sequía de pensamientos y emociones a flor de contacto. Hay romance, hay locura, hay lasitud, y todo lo que puede haber, sin embargo, no soy capaz de darme cuenta.


ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER

© Francisca Kittsteiner, 2008 - 2009.
- Franykityzado por Klaus, ©2009.