viernes, 5 de enero de 2018

CAMPARI CON HIELO




Vivo al borde de la latencia,
Estacionada en un segundo dilatado,
Atrapando los años en un puñado de amaneceres,
Pasando las noches sin dormir para no soñar

Esperando un momento en un torbellino de momentos,
Un día, en un desierto de milenios,
La llegada de El Salvador a esta tierra profana,
La absolución de los pecados justo antes de morir.

La vida en oscuridad para ver en el cielo
La luz de una estrella extinta hace eones,
Como diez años condensados a un volverlo a encontrar,
Un día cualquiera al doblar la esquina.

Aquí, detenida, a sabiendas de la pérdida,
Una juventud desperdiciada para recuperar el alma,
Por condenar al amor a podrirse en arrepentimientos
Al jugar con fuego sin saber qué hacer.

Un Campari con hielo cuando sean las diez,
Así me imagino un beso tuyo:
Tan amargo, tan dulce, tan perfecto,
Lo necesario para congelar la respiración.

Apostar todo sin tener carta segura,
El tiempo no se detiene pese a las ganas,
Así como las noticias tuyas no llegan
Aunque me coarte la cordura su ausencia.
La resignación intermitente susurrando al oído,
Condenación a la soledad, si no es contigo un segundo,
La tergiversación del sentido, buscándole una explicación
A la permanencia de este sentimiento desahuciado.

Arreboles poblando los atardeceres y el viento,
Las hojas cayendo tras morir de sed,
El trago en la mesa que adormece el dolor
De presentir que no te volveré a ver.


 ESCRITO POR: FRANCISCA KITTSTEINER 
© Francisca Kittsteiner, 2008 - 2009.
- Franykityzado por Klaus, ©2009.