jueves, 15 de febrero de 2018

EL GRITO





Ese sonido.. ese devastador sonido hizo darme cuenta que la vida cobra factura cuando menos se espera.
Cargos por las mentiras dichas, los daños infligidos, por hablar mal y con odio de personas sin sentido,  por todo pecado realizado alguna vez…
Ese sonido que congela el tuétano de un golpe y trae de pronto,  imágenes fugaces de todo lo que pudo  haberse hecho antes para evitar tan tenebroso desenlace. “Si tan solo"… reinó en mis pensamientos… Si tan solo hubiera revisado, si tan solo hubiera esperado, si tan solo fuera más cuidadosa, sin tan solo… Ya nada servía y de mi arrepentimiento ¡Oh qué hablar de ellos! Aparecieron en batallones incriminándome por el descuido.

Ese sonido, el que uno no quiere escuchar jamás, porque se sabe es una forma tétrica de recordarnos la humanidad acarreada y lo imperfecta que resulta ser… Es el sonido de la dependencia haciéndose manifiesto y de la inutilidad enraizada a ella, la propia insignificancia, si se quiere, resumida a un acto que marca un antes y un después.

Ese sonido, ese puto sonido del celular cayendo al agua.


ESCRITO POR:FRANCISCA KITTSTEINER
© Francisca Kittsteiner, 2008 - 2009.
- Franykityzado por Klaus, ©2009.